Caso Loan: cuál es la acusación contra el exmarino sanjuanino Carlos Pérez en el juicio por la desaparición del niño

En la segunda audiencia del debate oral, los fiscales volvieron a exponer la teoría del caso y detallaron el papel que le atribuyen a cada uno de los 17 imputados. Pérez y su esposa son señalados como quienes habrían retirado al menor del lugar donde fue visto por última vez.

Miércoles, 17 de junio de 2026 a las 19:35

La segunda jornada del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña estuvo marcada por una nueva exposición de la hipótesis fiscal que sostiene que el niño correntino de 5 años no se perdió accidentalmente, sino que fue víctima de una sustracción planificada en la que intervinieron varias personas y que luego fue seguida por distintas maniobras destinadas a impedir el esclarecimiento del hecho.

De acuerdo con la reconstrucción presentada por el Ministerio Público Fiscal, los acusados tuvieron participaciones diferenciadas. Mientras algunos habrían intervenido en el momento de la desaparición, otros son señalados por haber colaborado posteriormente en tareas de ocultamiento y encubrimiento.

Dentro de ese esquema aparece el exmarino sanjuanino Carlos Pérez junto a su esposa, María Victoria Caillava. Los fiscales sostienen que la pareja no participó en la etapa inicial del hecho, pero sí en una instancia posterior que consideran clave para concretar la desaparición de Loan.

Según la acusación, mientras un grupo de personas alejaba al niño del control de los adultos en la zona del naranjal, Pérez y Caillava permanecían en la vivienda de la abuela Catalina. Sin embargo, la teoría fiscal indica que ambos habrían sido los encargados de sacar al menor del lugar utilizando una camioneta Ford Ranger blanca.

Para los investigadores, este punto resulta determinante debido a que en el vehículo fueron detectados rastros aromáticos compatibles con el niño. A partir de esa evidencia, sostienen que allí se habría efectuado el traslado que permitió sacar a Loan de la escena donde desapareció y avanzar hacia una etapa posterior de ocultamiento.

El grupo señalado por la desaparición

La fiscalía ubica a Bernardino Antonio Benítez, Daniel Ramírez, conocido como "Fierrito", Mónica Millapi y Laudelina Peña en el núcleo de personas que habrían participado directamente en el momento previo a la desaparición.

La hipótesis indica que Loan fue llevado junto a otros menores hacia un naranjal ubicado a cierta distancia de la casa familiar. Para los investigadores, ese movimiento no fue casual, sino una acción coordinada destinada a apartarlo de la supervisión de su padre, José Peña.

Dentro de ese grupo, Benítez ocupa un lugar central. Los fiscales remarcaron que fue una de las últimas personas adultas que estuvo con el niño y señalaron inconsistencias en sus declaraciones, además de conductas posteriores que consideran sospechosas.

En cuanto a Laudelina Peña, la acusación sostiene que tuvo una intervención relevante tanto en el traslado de los menores como en la generación de condiciones para que Loan quedara sin acompañamiento de otros adultos. Según la fiscalía, logró convencer a una mujer de regresar a la vivienda, permitiendo que el grupo quedara solo con los niños.

Ramírez y Millapi completan el conjunto de acusados que, según la teoría oficial, tenían bajo su cuidado al menor en el momento en que se produjo su desaparición.

El rol atribuido al comisario Maciel

La acusación también apunta contra el comisario Walter Maciel, aunque no por haber participado de la sustracción. Los fiscales lo consideran una pieza importante en las acciones de encubrimiento que habrían comenzado poco después.

Entre las conductas que le atribuyen figuran decisiones que, según sostienen, desviaron las primeras líneas investigativas y dificultaron la búsqueda durante horas consideradas fundamentales para localizar al niño.

Las sospechas sobre una escena preparada

Otro de los ejes de la acusación es la presunta construcción de una escena destinada a instalar la idea de que Loan se había extraviado en el monte.

En ese contexto, el hallazgo de uno de los botines del niño es interpretado por los investigadores como un elemento colocado intencionalmente para respaldar la hipótesis del extravío.

Laudelina Peña vuelve a aparecer en esta parte de la investigación. Los fiscales recordaron que mantuvo contactos permanentes con Benítez tras la desaparición y que impulsó inicialmente una versión que vinculaba el hecho con un supuesto accidente protagonizado por Pérez y Caillava. Esa explicación fue abandonada más tarde, situación que para la acusación constituye un intento de desviar la pesquisa.

A esto se suma que los operativos realizados con perros rastreadores no lograron establecer un recorrido claro del menor, circunstancia que, para los investigadores, refuerza la posibilidad de que no se haya desplazado por sus propios medios.

Dos etapas de un mismo plan

La reconstrucción fiscal divide el hecho en dos momentos. El primero corresponde al supuesto aislamiento del niño en el naranjal y su posterior sustracción. El segundo comienza con el traslado atribuido a Pérez y Caillava y continúa con una serie de acciones que, según la acusación, tuvieron como objetivo impedir que se conociera el destino de Loan.

Los acusados por entorpecer la investigación

Además de quienes están imputados por los hechos vinculados directamente a la desaparición, la fiscalía identificó a otro grupo de personas acusadas de interferir en la investigación.

Entre ellos figuran Elizabeth Noemí Cutaia y Alan Cañete, señalados como referentes de una estructura que operaba bajo la denominada Fundación Dupuy.

También están imputados Nicolás Gabriel Soria, conocido como "El Americano", quien llegó a presentarse como integrante de INTERPOL, junto con Leonardo Daniel Rubio, Delfina Taborda, Pablo Javier Noguera, Pablo Gabriel Núñez, Verónica Paola Machuca Yuni y Valeria Liliana López.

Según la acusación, estas personas habrían retenido a testigos y menores en un hotel de Corrientes, influido sobre sus declaraciones mediante distintos mecanismos de presión y promovido hipótesis falsas para desviar la investigación, entre ellas la de un supuesto ajuste vinculado al narcotráfico.

Además, se les atribuyen irregularidades relacionadas con el cobro de fondos públicos mediante facturaciones por presuntos servicios profesionales.

Por otro lado, Rossi Colombo enfrenta cargos por falso testimonio y por la difusión de información sensible vinculada a menores de edad durante el desarrollo de la causa.

Con todos estos elementos, la fiscalía sostiene una hipótesis unificada: Loan fue retirado de su entorno de confianza mediante una acción coordinada, trasladado con apoyo logístico y posteriormente ocultado a través de diversas maniobras que incluyeron intentos de desviar y obstaculizar la investigación.