En las últimas horas se activó un protocolo de emergencia a nivel nacional por la desaparición de una cápsula con material radioactivo en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe. El faltante fue detectado durante la tarde del martes en un centro de salud ubicado sobre calle Rioja al 1500, en pleno centro rosarino. La principal hipótesis apunta a un robo.
Se trata de una cápsula con cesio-137, un isótopo radiactivo utilizado desde hace décadas en equipos de radioterapia. Por la radiación que emite, su almacenamiento y manipulación requieren estrictas medidas de seguridad.
Las autoridades advirtieron que, si el material es manipulado de manera indebida o si se abre el dispositivo que lo contiene, podría generar exposiciones potencialmente peligrosas para las personas. Según trascendió, el acceso al laboratorio estaba limitado a dos técnicos radiólogos en medicina nuclear. Además, dos médicos ingresaban solo de manera excepcional para elaborar informes, pero no manipulaban ese tipo de material.
La persona que dio aviso a la Policía indicó que no recordaba cuál de los dos técnicos había utilizado por última vez la cápsula. De todos modos, precisó que cada calibración queda registrada en un libro de actas. En horas del mediodía, la Autoridad Regulatoria Nuclear emitió un comunicado en el que brindó detalles sobre la fuente desaparecida.
“Se trata de una fuente en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente. La misma se encontraba dentro de su blindaje correspondiente”, aclararon desde el organismo. Además indicaron que ante la sospecha de encontrarse frente a esta material se debe dar aviso urgente a las autoridades y evitar el contacto con el mismo.
El antecedente que conmocionó a Brasil
La desaparición de una fuente de cesio-137 inevitablemente remite a uno de los accidentes radiológicos más graves de la historia ocurrido fuera de una central nuclear.
El caso sucedió en septiembre de 1987 en la ciudad brasileña de Goiânia, cuando dos recolectores de chatarra encontraron y desmantelaron un equipo de radioterapia abandonado que contenía cesio-137. Sin conocer el peligro, retiraron el material radiactivo y lo distribuyeron entre familiares, vecinos y conocidos atraídos por el brillo azulado que emitía.
La contaminación se extendió rápidamente por distintos barrios de la ciudad. Más de 100.000 personas debieron ser examinadas por las autoridades sanitarias y cientos resultaron contaminadas, lo que obligó a desplegar uno de los mayores operativos de descontaminación radiológica de América Latina.
La tragedia volvió a cobrar notoriedad este año a partir del estreno de la serie "Emergencia radiactiva", producida por Netflix e inspirada en aquellos hechos. La producción reconstruye cómo el desconocimiento sobre el material y la ausencia de controles derivaron en una emergencia sanitaria sin precedentes.
Más cerca en el tiempo, en enero de 2023, Australia protagonizó otra búsqueda internacional cuando una diminuta cápsula radiactiva de cesio-137 se perdió durante el transporte de una mina en Australia Occidental. El dispositivo, de apenas ocho milímetros de largo y seis milímetros de diámetro, desapareció a lo largo de un recorrido de 1.400 kilómetros.
Las autoridades australianas desplegaron un operativo sin precedentes durante varios días hasta lograr localizarla al costado de una ruta. Los expertos habían advertido que permanecer cerca de la cápsula durante algunas horas podía provocar lesiones cutáneas y aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.