Venus no está geológicamente muerto: un estudio revela que sus enormes grietas siguen activas

Un estudio publicado en Nature Geoscience reveló que tres enormes grietas de Venus continúan activas o lo estuvieron hace muy poco tiempo. El hallazgo cambia la visión sobre la evolución del planeta y servirá para orientar las próximas misiones espaciales.

Viernes, 24 de julio de 2026 a las 19:58

Durante décadas, Venus fue considerado un planeta geológicamente inactivo, un mundo donde los grandes movimientos internos habían quedado en el pasado. Sin embargo, una nueva investigación publicada en la revista Nature Geoscience desafía esa idea al demostrar que algunas de sus gigantescas grietas superficiales continúan activas o lo estuvieron hasta hace muy poco tiempo en términos geológicos.

El trabajo fue liderado por Xi Yang, investigador del Instituto Federal de Tecnología de Zúrich (ETH Zurich), junto con un equipo de científicos de Suiza. Para llegar a esta conclusión, desarrollaron simulaciones tridimensionales que permitieron recrear con mayor precisión el comportamiento de la corteza del planeta y compararlo con los datos obtenidos por la misión Magallanes de la NASA, que orbitó Venus durante la década de 1990.

Los investigadores centraron su análisis en los llamados rifts, enormes valles de ruptura donde la corteza del planeta se estira y se separa. Estas estructuras se extienden a lo largo de unos 40.000 kilómetros y abarcan cerca del 8% de la superficie venusiana. Hasta ahora, la comunidad científica creía que se habían formado hace más de 100 millones de años y que ya no registraban actividad.

La diferencia con estudios anteriores es que el nuevo modelo incorporó simulaciones en tres dimensiones que tienen en cuenta tanto el calor interno como las fuerzas físicas que actúan sobre las rocas. Esto permitió identificar una característica clave: cuando los bordes elevados de los valles mantienen una gran altura y anchura, es señal de que el rift sigue activo o dejó de moverse hace relativamente poco tiempo.

Al comparar esas simulaciones con la topografía registrada por la sonda Magallanes, los científicos detectaron que tres regiones de Venus —Ganis Chasma, Dali Chasma y Devana Chasma— presentan indicios de actividad geológica reciente. Según el estudio, esas zonas registran tasas de extensión de entre 3 y 10 centímetros por año, una velocidad superior a la que estimaban los modelos previos.

Además, el trabajo sugiere que la corteza de esas regiones está compuesta principalmente por rocas volcánicas ricas en magnesio y hierro, mientras que la litosfera, la capa externa rígida del planeta, tendría un espesor mínimo de 150 kilómetros.

Los autores reconocieron que el modelo todavía tiene limitaciones, ya que no contempla todas las variaciones de la litosfera venusiana ni el impacto que podrían tener fenómenos como los deslizamientos de tierra sobre la superficie. Aun así, consideran que los resultados abren nuevas líneas de investigación para comprender la evolución geológica del planeta.

El hallazgo también servirá como guía para futuras misiones espaciales, entre ellas EnVision, de la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo lanzamiento está previsto para comienzos de la década de 2030 y que buscará estudiar en detalle la superficie y el interior de Venus.