La definición de la segunda vuelta presidencial en Colombia sumó este domingo un nuevo capítulo. A través de las redes sociales, el presidente Gustavo Petro puso en duda la posibilidad de proclamar un ganador con los datos del preconteo y denunciara presuntas irregularidades en algunas mesas de votación. Las declaraciones del mandatario llegaron cuando el conteo preliminar mostraba una ventaja para el candidato de derecha Abelardo de la Espriella sobre el oficialista Iván Cepeda, en una elección marcada por una fuerte polarización política.
A través de sus redes sociales, Petro sostuvo que aún no era posible determinar quién será el próximo presidente colombiano y remarcó que el resultado definitivo dependerá del escrutinio oficial. "Con los mismos datos de la Registraduría, el resultado de preconteo en este momento es 49,3 por Abelardo y 49 por Cepeda. No se puede proclamar ninguno presidente. Es el escrutinio el que determina quién es el presidente. Obedezco a los jueces", escribió.
Además, pidió tranquilidad a la ciudadanía y aseguró que el resultado reflejaba un país dividido. "La realidad nos da un país partido por la mitad, e injerencia extranjera quitándonos la libertad. Se impone un acuerdo nacional si queremos mantener la patria y la paz en los años por venir", agregó.
Minutos antes, el jefe de Estado había advertido sobre supuestas anomalías en la documentación electoral. Según indicó, recibió reportes de "testigos digitales" que detectaron formularios E14 cargados por la Registraduría sin las firmas correspondientes de los jurados de mesa.
"Deben ser impugnadas las mesas sin firma de jurados de inmediato. Aún no se puede saber quién es el presidente y hay muchas irregularidades", expresó.
Petro insistió en que esos formularios deben cumplir estrictamente con los requisitos establecidos y señaló que, debido a la escasa diferencia entre los candidatos, el resultado final debía esperar el proceso de escrutinio.
Sus declaraciones se produjeron mientras el preconteo avanzaba hacia su tramo final y mostraba una ajustada disputa entre De la Espriella y Cepeda. Sin embargo, horas más tarde la tendencia comenzó a ampliarse a favor del candidato opositor.
Con el 99,45% de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella alcanzaba 12.901.860 votos frente a los 12.646.859 obtenidos por Iván Cepeda, una diferencia superior a los 255.000 sufragios que consolidaba una tendencia considerada prácticamente irreversible.
De esta manera, mientras los datos preliminares ubicaban al dirigente de derecha como futuro presidente para el período 2026-2030, el oficialismo mantenía sus cuestionamientos y reclamaba esperar el resultado definitivo del escrutinio antes de dar por cerrada la elección.