Murió la psicóloga colombiana que impulsó el debate sobre la eutanasia por trastornos mentales

La psicóloga colombiana de 30 años falleció el 9 de julio tras acceder a la eutanasia, luego de años de tratamientos y una extensa batalla judicial. Su historia reavivó el debate sobre el acceso a la muerte digna cuando el sufrimiento es exclusivamente psicológico.

Martes, 14 de julio de 2026 a las 14:08

La psicóloga colombiana Catalina Giraldo, de 30 años, murió el pasado 9 de julio tras acceder a la eutanasia, luego de una extensa batalla médica y judicial en la que buscó obtener el derecho a una muerte digna debido a los graves trastornos psiquiátricos que padecía desde hacía más de una década.

Su historia generó un intenso debate en Colombia sobre los alcances de la legislación vigente y el acceso a estos procedimientos cuando el sufrimiento proviene exclusivamente de enfermedades de la salud mental.

Una década de tratamientos sin resultados

Giraldo fue diagnosticada a los 20 años con trastorno depresivo mayor severo y persistente, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad.

Durante casi diez años atravesó un largo recorrido terapéutico que incluyó más de 40 tratamientos farmacológicos, tres ciclos de terapia electroconvulsiva, tratamiento con ketamina y nueve internaciones psiquiátricas tras intentos de suicidio.

Pese a esos tratamientos, sostuvo que su sufrimiento era permanente e incompatible con su idea de una vida digna.

La diferencia entre eutanasia y suicidio asistido

Inicialmente, la joven solicitó acceder a la Asistencia Médica al Suicidio, una práctica despenalizada en Colombia desde 2022.

A diferencia de la eutanasia, en el suicidio asistido es el propio paciente quien administra la medicación suministrada por el equipo médico, mientras que en la eutanasia el procedimiento es realizado directamente por un profesional de la salud.

Sin embargo, la falta de reglamentación sobre esa práctica impidió que pudiera acceder a ella. Ante esa situación, decidió solicitar la eutanasia, un procedimiento que sí cuenta con protocolos establecidos dentro del sistema sanitario colombiano.

"Me siento muy tranquila"

Horas antes de morir, Giraldo concedió una entrevista al canal colombiano Noticias Caracol, en la que explicó los motivos de su decisión.

"Me siento muy tranquila. Hace muchos años no sentía esta tranquilidad".

También expresó que saber que su sufrimiento tendría un final le quitaba "un peso inmenso", después de años de convivir con enfermedades que no lograban mejorar.

Un caso que abrió un debate

La legislación colombiana permite tanto la eutanasia como el suicidio asistido cuando una persona padece una enfermedad grave e incurable que provoca un sufrimiento físico o psicológico incompatible con su concepto de vida digna.

Sin embargo, el caso de Giraldo expuso un vacío legal respecto del acceso al suicidio asistido en pacientes con trastornos de salud mental, ya que aún no existe una reglamentación específica que establezca cómo deben evaluarse estos casos.

Tras no obtener autorización para ese procedimiento, la psicóloga optó por solicitar nuevamente la eutanasia, que finalmente le fue concedida.

Un último mensaje

Antes de fallecer, Giraldo pidió que su historia sirviera para impulsar cambios en la legislación colombiana.

"Esta lucha no termina conmigo. Hay personas que lo necesitan de manera urgente y prioritaria; hay personas que sufren y que se suicidan todos los días", expresó.

Colombia es uno de los países con la normativa más amplia sobre muerte digna en América Latina. Solo durante 2024, 352 personas accedieron a la eutanasia, una cifra que crece año tras año mientras continúa el debate sobre los alcances de este derecho.