En un momento de profunda incertidumbre para la diplomacia global, los seis candidatos a la Secretaría General de las Naciones Unidas se enfrentaron este jueves en un debate televisado de 90 minutos. El evento, celebrado en el emblemático Salón de la Asamblea General, sirvió como plataforma para que los aspirantes presentaran sus propuestas ante diplomáticos, personal de la organización y representantes de la sociedad civil, apenas una semana antes de que comience formalmente el proceso de selección.
Un perfil diverso para un puesto clave
Entre los candidatos que buscan suceder a António Guterres destacan varias figuras de América Latina, región que reclama el puesto bajo la tradición de rotación geográfica. Los aspirantes son: Rafael Grossi (Argentina), quien es citado por analistas como uno de los favoritos; Michelle Bachelet (Chile); María Fernanda Espinosa (Ecuador); Rebeca Grynspan (Costa Rica); Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana); y Macky Sall (Senegal). Además, existe una fuerte corriente de opinión que aboga por que, por primera vez, una mujer asuma el liderazgo del organismo.
Durante el foro, cada candidato tuvo dos minutos para responder a la pregunta fundamental: "¿Qué le convierte a usted en la persona idónea para ser secretario general?". El objetivo, según Annalena Baerbock, presidenta de la Asamblea General, es encontrar un líder con integridad capaz de defender la Carta de las Naciones Unidas en un mundo fragmentado.
Desafíos y presiones políticas
La contienda se desarrolla en un contexto de crisis financiera y de confianza. La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha criticado duramente a la ONU por lo que considera un gasto irresponsable y la falta de resultados tangibles, exigiendo que la organización se concentre prioritariamente en la paz y la seguridad. Otros estados miembros, sin embargo, insisten en que los derechos humanos y el desarrollo deben mantener la misma relevancia.
Analistas como Richard Gowan, del International Crisis Group, observan que los candidatos han actuado con cautela para evitar conflictos con las potencias que poseen derecho a veto, como Estados Unidos. Curiosamente, se ha reportado que el presidente Trump ha postulado informalmente al actual presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para el cargo.
El camino hacia la elección
Tras haber superado ya interrogatorios individuales de tres horas ante los 193 estados miembros, los candidatos se preparan ahora para la fase decisiva. La mayoría ha coincidido en la urgencia de reformar la organización para hacerla más eficiente y en la necesidad de un secretario general más activo en los esfuerzos de paz mundiales.
Los próximos pasos clave son:
- 30 de julio: Los 15 miembros del Consejo de Seguridad realizarán la primera votación anónima ("voto indicativo").
- Consenso: Se realizarán sucesivas votaciones hasta que un candidato logre al menos nueve votos a favor y ningún veto de los miembros permanentes.
- Nombramiento: El nombre seleccionado será remitido a la Asamblea General para su ratificación formal.
El ganador de este proceso asumirá sus funciones el 1 de enero de 2027, con la tarea de adaptar a las Naciones Unidas a los desafíos del siglo XXI.