Javier Milei irrumpió en la política argentina con un discurso agresivo, anti institucional, y en el que los contenidos parecen importar mucho menos que las formas. En las últimas elecciones en las que fue electo como diputado nacional por la Capital Federal, arrastró votos de derecha y de izquierda.
El Caso Le Pen, una esperanza para Javier Milei
Una última encuesta, de la cual trascendió sólo una conclusión, lo muestra en un avance franco en las zonas más postergadas de la capital del peronismo, La Matanza.
El desempeño de Marine Le Pen en las últimas elecciones francesas, aunque derrotada, sirve de aliciente y contextualiza el fenómeno de la ultraderecha en un mundo en crisis. Y muestra que lo de Milei no es tan excepcional como parece.
Juan Negri, director de las Carreras de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella, señaló que “en Francia y en Europa los jóvenes están votando a los candidatos de derecha y ultraderecha. La mayoría de los jóvenes franceses votaron por Marine Le Pen”.
“Macron perdió mucho apoyo de los sectores juveniles que se inclinaron por la hija del expresidente de ultraderecha Jean Marie Le Pen. Los jóvenes buscan una alternativa a los partidos tradicionales”, amplió.
Queda la incógnita de que hubiera pasado si no estallaba la guerra entre Rusia y Ucrania, que claramente perjudicó a Le Pen, que quedó pegada a la imagen de Putin.
Algunos análisis compilados por agencia internacionales dejaron algunos puntos salientes para analizar el voto de los franceses:
-El mensaje proteccionista y anti institucional de Marine Le Pen resonó más en las zonas de Francia con menores ingresos, menor expectativa de vida y niveles de educación más bajos.
-Su mensaje caló particularmente bien en las zonas de bajos ingresos con mayores tasas de abandono escolar.
-Por cada 1.000 euros menos de renta media en una zona, Le Pen se llevó dos puntos porcentuales adicionales.
-El porcentaje de votantes menores de 35 años que han abandonado la escuela sin título tiene una fuerte correlación, del 60 por ciento, con los votos de Le Pen.
-A Le Pen le fue mejor con una correlación del 58 por ciento entre los lugares con más personas sin trabajo y sus resultados.
-Los departamentos con niveles altos de población nacida en el extranjero tendieron a votar menos a Le Pen, sobre todo en áreas concentradas en torno a París y su extrarradio.
Las realidades de Francia y Argentina no son parangonables, pero sí el alma humana. Hombres y mujeres en crisis, empobrecidos, están empezando a cansarse de políticos tradicionales que no les dan ningún resultado, y que les piden sacrificios desde hace decenios con la promesa de una ventura que no llega.
Lejos del poder político, Milei no tiene culpa que afrontar, ni mayores responsabilidades sobre lo que haga o deje de decir, ya que todo es un “se verá”.