La aprobación nacional del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para Vicuña dejó un dato que pasó casi desapercibido entre los anuncios y celebraciones: el proyecto sanjuanino no ingresó al régimen estándar, sino a la categoría especial denominada Proyectos de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP), una variante diseñada por la Nación para iniciativas de escala excepcional y compromisos de inversión mucho más elevados.
Para el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, se trata de una señal contundente sobre la madurez y el potencial del proyecto que integrará los yacimientos Josemaría y Filo del Sol.
La aprobación también hizo que Vicuña rompa varios récords: es el único proyecto minero, el único en Argentina y el único en San Juan que logró acceder hasta ahora a esta categoría especial. También se trata de la mayor inversión privada en el país. El RIGI PEELP tiene marcadas diferencias con el régimen convencional.
Un RIGI para proyectos gigantes
El RIGI PEELP exige inversiones mucho mayores que un RIGI común, pero también otorga beneficios adicionales y más años de estabilidad.
La diferencia principal entre un RIGI común y un PEELP está en la magnitud de la inversión comprometida. Mientras que para ingresar al régimen general una empresa debe presentar un proyecto con una inversión mínima de 200 millones de dólares, la categoría PEELP eleva ese piso a 2.000 millones de dólares, diez veces más.
También son más exigentes los compromisos iniciales. En un RIGI convencional, la empresa debe acreditar inversiones mínimas por 80 millones de dólares durante los primeros dos años. En el caso del PEELP, esa obligación asciende a 400 millones de dólares. Vicuña ya prevé inversiones cercanas a los 900 millones de dólares durante 2026, por lo que cumpliría ese requisito en el primer año de ejecución.
Más beneficios a cambio de mayores compromisos
La categoría especial también ofrece incentivos superiores. El régimen común garantiza estabilidad fiscal, cambiaria y aduanera durante 30 años. En cambio, el PEELP extiende ese horizonte a 40 años, un aspecto especialmente valorado por proyectos mineros cuya vida útil puede extenderse durante varias décadas. Vicuña, resultado de la integración entre los proyectos Josemaría y Filo del Sol. La iniciativa prevé una inversión inicial de U$S 9.700 dólares, pero podría alcanzar los U$S 18.000 millones en un horizonte de producción de unos 70 años.
Además, existe una diferencia importante en la tributación sobre la distribución de dividendos. Mientras que en el régimen general la alícuota a pagar por la minera es del 7,5%, para los proyectos PEELP se reduce al 3,5%. En definitiva, es un régimen pensado para proyectos de escala extraordinaria, con un horizonte de desarrollo y exportación de muy largo plazo.
Un factor que jugó a favor de Vicuña para lograr la obtención del PEELP fue el estado de avance administrativo del proyecto minero. La iniciativa obtuvo en abril de este año la segunda actualización de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de Josemaría, un requisito clave para avanzar dentro de la categoría PEELP, que exige mayores niveles de certidumbre y autorizaciones ambientales para acceder a los beneficios. La aprobación ambiental permitió acelerar la evaluación nacional y contribuyó a que el expediente avanzara con mayor rapidez respecto de otros proyectos que todavía transitan etapas previas.
Los RIGI que tiene San Juan
Hasta ahora, los proyectos sanjuaninos que han obtenido el RIGI convencional son tres: Los Azules, Gualcamayo y Veladero.
*El proyecto Los Azules, liderado por McEwen Copper, prevé una inversión de 2.700 millones de dólares. Se estima que generará más de 3.500 empleos directos e indirectos y exportaciones por unos 1.100 millones de dólares anuales.
*El Proyecto Gualcamayo, contempla una inversión de 665 millones de dólares en un desarrollo de Carbonatos Profundos que permitiría extender la vida útil de la mina por 30 años, garantizando la continuidad de unos 1.700 puestos de trabajo directos.
*Veladero: Barrick logró un RIGI por 400 millones de dólares para ampliar la capacidad productiva durante los próximos tres años y potenciar las exportaciones de la principal mina de oro del país.
En espera sigue El Pachón, de Glencore, por una inversión de 9.500 millones de dólares. Tanto Los Azules como El Pachón podrían haber aspirado técnicamente a la categoría PEELP por la escala de sus inversiones proyectadas. Sin embargo, ingresar a ese esquema implica asumir compromisos mucho más elevados desde el inicio y acreditar un nivel de avance que no todos los proyectos están en condiciones de garantizar.
Un respaldo para la futura inversión
Que haya obtenido el Régimen especial no implica que el proyecto Vicuña empiece en lo inmediato su construcción para la fase de producción. Sin embargo, es un espaldarazo fuerte. La empresa destacó que la aprobación del RIGI bajo la categoría PEELP le otorga previsibilidad y seguridad jurídica para avanzar en la decisión final de inversión en la que podría convertirse en una de las más importantes de la historia del país. El propio CEO de Vicuña, Ron Hochstein, le dijo a Tiempo de San Juan la importancia del RIGI PEELP para la compañía.
Vicuña, la sociedad integrada por BHP y Lundin Mining, desarrolla de manera conjunta los depósitos Josemaría y Filo del Sol, considerados entre los hallazgos de cobre más relevantes de los últimos años a nivel mundial.
Para San Juan, la decisión nacional tiene una lectura adicional: más allá de los beneficios fiscales, confirma que el proyecto superó una evaluación que exige compromisos financieros, ambientales y operativos de una magnitud inédita para la minería argentina.