Súper RIGI: las claves del ambicioso proyecto que impulsa Milei y qué chances tiene San Juan de captar inversiones "tech"

El proyecto impulsado por el Ejecutivo Nacional comenzó este miércoles su tratamiento en la Cámara de Diputados. Con un piso de inversión de 1.000 millones de dólares, busca atraer industrias inexistentes en el país. ¿Podría San Juan captar inversiones?

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 14:03
Aunque el Súper RIGI incentiva los centros de datos, expertos advierten que San Juan enfrenta desafíos, ya que estas instalaciones suelen buscar zonas con climas fríos para su refrigeración

El Gobierno Nacional busca dar un paso más allá en la atracción de capitales extranjeros con el lanzamiento del "Súper RIGI" (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Este proyecto de ley, impulsado directamente por el gobierno de Javier Milei, ya ingresó al Congreso de la Nación, generando una mezcla de expectativa y cautela en los sectores productivos.

A diferencia del RIGI original aprobado en 2024, y que dio impulso a varios proyectos mineros ubicados en San Juan y el país; esta nueva normativa es "quirúrgica": apunta a actividades industriales de alto valor agregado e incorporación de tecnología que hoy no tienen desarrollo comercial en Argentina. O sea, tienen que ser proyectos nuevos, de alta escala en inversión y tecnología.

Según fuentes locales calificadas con acceso al proyecto, el objetivo es crear un polo de atracción competitivo frente a gigantes como China, captando inversiones que superen los 1.000 millones de dólares.

Qué ofrece el Súper RIGI

El proyecto otorga beneficios impositivos, aduaneros y cambiarios blindados por una estabilidad fiscal de 30 años. Entre los incentivos más destacados se encuentran:

* Impuesto a las Ganancias: Una reducción de la alícuota general del 35% al 15%.

* Derechos de Exportación: Exención total (0%) desde el primer día de operación.

*Importaciones: Eliminación de aranceles para bienes de capital y puesta en marcha.

*Cargas Sociales: Una alícuota reducida del 10% para las contribuciones de los nuevos empleos generados.

El impacto en San Juan: los proyectos posibles

A pesar de lo ambicioso del plan, las fuentes privadas consultadas por este medio advierten que el impacto en San Juan se ve lejano. Por empezar, el "ticket de entrada" de 1.000 millones de dólares de inversión deja fuera a cualquier empresario local de forma individual.

"Es un esquema armado muy a medida para sectores como la Inteligencia Artificial o grandes Data Centers", explicó una fuente del sector industrial. En San Juan, el clima juega en contra en este último punto: "Un data center en la provincia no tiene mucho sentido porque buscan lugares fríos por el costo de refrigeración", agregó la fuente. No obstante, se abren tres ventanas de oportunidad para la provincia si es que en algún momento se logran atraer capitales internacionales:

*Refinería de Cobre: Es la apuesta más fuerte. Aunque hoy China acapara el 40% del refinado mundial y muchas plantas en Occidente cierran por falta de rentabilidad (como en Chile), el Súper RIGI podría hacer competitiva la instalación de una refinería en suelo sanjuanino para procesar el mineral de los futuros proyectos mineros.

*Megafábrica de Paneles Solares: Si bien San Juan ya produce energía solar, el Súper RIGI podría incentivar una planta de escala masiva que integre toda la cadena, desde el procesamiento de cuarzo y silicio hasta el panel terminado.

*Plantas de Baterías de Litio y Cobre: Existe la posibilidad de plantas que fabriquen cátodos de cobre y ensamblen baterías para electromovilidad, una industria hoy inexistente en el país.

El desafío de lo "nuevo"

Un punto crucial del proyecto es que los beneficios son para actividades nuevas que no existan en el país. Esto significa que no se puede utilizar para ampliar proyectos actuales (como parques solares ya operativos), a menos que se trate de una integración tecnológica disruptiva.

Por ahora, los expertos coinciden en que el impacto real en San Juan podría verse en un horizonte de 15 a 20 años, una vez que los grandes proyectos mineros de cobre estén en plena operación y demanden infraestructura industrial de esta escala.