Fecovita defendió el precio de la uva en San Juan y dijo que no puede pagar más a viñateros: “está dentro del mercado”

La cooperativa respondió al reclamo de productores sanjuaninos que denuncian una rebaja del 33% sobre lo acordado.

Miércoles, 24 de junio de 2026 a las 15:43

Fecovita salió a responder al reclamo de productores vitivinícolas sanjuaninos que acusan a un socio de la cooperativa de haber incumplido un valor de referencia para la compra de uva y haber reducido el precio final una vez entregada la cosecha.

La federación aseguró que el precio establecido para esta vendimia “está dentro de los parámetros del mercado” y que la vitivinicultura atraviesa “una situación de crisis” estructural que impide mejorar los valores de toda la cadena.

“Entendemos la difícil situación que están pasando los productores vitícolas y la federación está trabajando para abrir nuevos mercados, aumentar las exportaciones para disminuir stocks y así lograr tonificar el precio del vino”, destacó la firma en un comunicado entregado a Tiempo de San Juan.

La respuesta llega luego de la protesta que realizaron viñateros de distintos departamentos en las instalaciones de MCA, la mostera vinculada a Fecovita, donde denunciaron que el precio final ofrecido para la uva tinta fue de $200 por kilo, cuando aseguran que la referencia inicial superaba los $300, lo que representa una baja cercana al 33%.

El argumento de Fecovita: crisis del sector y precios de referencia

La cooperativa sostuvo que realizó un “gran esfuerzo económico” para sostener la operatoria en San Juan, incluyendo la apertura de la bodega Resero durante la última vendimia y la recepción de 24 millones de kilos de uva “para acompañar a los productores que confían en la cooperativa desde hace más de 20 años, buscando mercados para colocar la producción en un año complicado para el sector”.

Además, indicó que invirtió más de 1 millón de dólares para la elaboración de la producción sin financiamiento externo, con fondos aportados por cooperativas mendocinas.

Desde la conducción remarcaron que el sector atraviesa un escenario complejo, con más de nueve meses de stock en vinos tintos, seis meses en blancos, caída del consumo interno y una retracción de las exportaciones en los últimos cinco años.

“Los precios están dentro del mercado”

Fecovita defendió además el valor pagado al sostener que se encuentra alineado con las referencias del sector. Para fundamentar esa posición, citó valores de la Comisión de Precios de la Bolsa de Comercio de Mendoza, donde el vino tinto se ubica en $370, el blanco en $280 y el mosto en $290. Según la conversión a kilos de uva, eso equivale a $181,5 para tintas, $154 para blancas y $159,60 para mosto.

En la misma línea, señalaron que los registros del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) muestran promedios similares, por lo que el precio fijado para esta vendimia se encuentra “dentro de los parámetros de mercado”.

“El Consejo de Administración de Fecovita está conformada por productores y son los primeros interesados en poder dar el mejor precio a la producción primaria. Pero no se puede dejar pasar por alto que la vitivinicultura está pasando por una crisis estructural”, indicaron desde la empresa.

El conflicto con los viñateros

La respuesta de la cooperativa se da en medio de un conflicto que escaló en San Juan, donde unos 200 productores denunciaron que entregaron su cosecha bajo la promesa de un valor superior, especialmente en uvas destinadas a mosto, un segmento que —según sostienen— hoy presenta mejores condiciones comerciales.

Los productores aseguran que el precio final comunicado fue inferior al esperado y que, en algunos casos, no hubo adelantos ni posibilidad de negociar con otras bodegas al momento de la entrega.

El episodio ocurre pocos meses después de que Fecovita reforzara su estrategia en San Juan con el objetivo de potenciar la producción de mosto, incluyendo la reconversión de la bodega Resero y un acuerdo operativo con MCA para ampliar la capacidad industrial.

Desde la empresa, esa estrategia había sido presentada como una herramienta para absorber excedentes de uva y mejorar los ingresos de los productores. Sin embargo, los viñateros sostienen que la realidad terminó siendo distinta y que el precio recibido no se condice con las expectativas iniciales.