El dólar oficial comenzó la semana con una nueva suba y quedó encaminado a cerrar junio con el mayor incremento mensual en casi un año. En el mercado mayorista, la divisa avanzó $4,50 este lunes y cerró a $1.481,50 para la venta, su valor más alto desde noviembre de 2025.
Con este movimiento, el tipo de cambio oficial acumula una suba superior al 5% en lo que va del mes, un comportamiento que contrasta con la estabilidad cambiaria que predominó durante buena parte del primer semestre.
En el Banco Nación, el dólar cerró a $1.495 para la venta, mientras que el promedio de las entidades financieras relevado por el Banco Central se ubicó en $1.498,22.
En el resto de las cotizaciones, el dólar MEP operó en torno a los $1.506, el contado con liquidación (CCL) alcanzó los $1.556 y el dólar blue se ubicó en $1.510 para la venta, en las cuevas de la citu porteña. En San Juan, el informal se vendió a $1.550.
Qué explica la suba
Especialistas coinciden en que el movimiento responde a una combinación de factores externos e internos.
Entre los elementos internacionales, destacan el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que fortaleció al dólar frente a otras monedas y generó presión sobre los mercados emergentes, incluida la Argentina.
A nivel local, el mercado transita la etapa final de la liquidación de la cosecha gruesa, lo que implica un menor ingreso de dólares por exportaciones y una reducción de la oferta de divisas en el mercado oficial.
Al mismo tiempo, durante esta época del año suele crecer la demanda de dólares por el cobro del medio aguinaldo y la dolarización de excedentes por parte de empresas, inversores y ahorristas.
Los analistas también señalan que el mercado comenzó a corregir el valor del tipo de cambio luego de varios meses de inflación elevada con un dólar prácticamente estable. A esto se suman factores técnicos, como el desarme de inversiones en pesos, cambios regulatorios para las sociedades de bolsa y la intervención del Banco Central en el mercado de futuros.
Reservas y perspectivas
En paralelo, el Banco Central continuó comprando divisas, aunque a un ritmo menor que en meses anteriores. Durante la última semana adquirió unos 70 millones de dólares, mientras que las reservas internacionales descendieron levemente hasta los US$47.469 millones, afectadas por la caída del precio internacional del oro y la depreciación de algunas monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG).
Con este escenario, el mercado seguirá atento al comportamiento de la oferta y la demanda de divisas durante el segundo semestre para determinar si el reciente avance del dólar representa un ajuste puntual o el inicio de una etapa de mayor volatilidad cambiaria.