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jueves 2 de abril de 2026

Informe CAME

San Juan, líder indiscutido en el país en producción de pasas y uva de mesa

Un estudio presentado hace pocos días actualizó la realidad vitivinícola del país con todas las cifras. También pronosticó mejoras en el mercado.
Por Redacción Tiempo de San Juan
San Juan sigue siendo la principal productora de pasas y uva de mesa del país. Así lo afirmó un informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que actualizó todas las cifras del sector, analizó la crisis y pronosticó mejoras.

"La Vitivinicultura en la Economía Argentina” es el nombre del trabajo y es el segundo título de la serie Estudios de Cadenas de Valor realizados desde la CAME.

El informe aseguró que en San Juan se concentra geográficamente la producción de pasas de uva, funcionan 27 plantas paseras de donde sale el 95 % de la producción total de pasas del país.

En su mayoría las plantas se encuentran integradas verticalmente y utilizan alta tecnología en sus procesos como balanzas de precisión, seleccionadoras de rayos láser y rayos X para el control de la calidad y eliminación de impurezas. 

Desde hace décadas, la provincia es la productora por excelencia de pasas, beneficiada por el clima que permite un proceso de secado natural de la uva, ya sea en parral o en ripieras. 

El informe señaló que el uso de la tecnología es esencial en las auditorías que las grandes cadenas de supermercados le imponen a las plantas paseras que deben certificar máximos estándares de calidad para poder exportar. "Al tratarse de un eslabón con perfil exportador son muchas las empresas que han certificado normas internacionales y cumplen en forma estricta con las normativas de inocuidad y calidad”.

UVA DE MESA

En la producción de uva de mesa, la provincia produce el 90 % del volumen total del país y es también la principal exportadora. 

En San Juan se concentra la producción de uva de mesa y cuenta con 29 empacadoras. "Estas empresas prestan servicios de empaque a productores independientes que han desarrollado su propia capacidad para desempeñarse en los mercados internacionales. Es un pequeño grupo con fuertes capacidades empresariales, pero que en ocasiones sufren la falta de servicios de empaquetamiento, por lo que mucha uva de mesa que no llega a empacarse a tiempo y no puede destinarse hacia la exportación, se destina hacia otros eslabones del complejo a un menor precio”, señaló el informe.

En este sector predominan empresas con alto perfil exportador. Son firmas que están integradas verticalmente en todas las líneas de producción, desde las fincas que implantan variedades específicas para consumo en fresco como las variedades Seedles y Red Globe, hasta el empaque y lo frigoríficos que mantienen la fruta en óptimas condiciones. 

El documento señaló que las empresas exportadoras no sólo se abastecen de su propia producción sino que también se abastecen de uvas que provienen principalmente del sector tradicional de la producción primaria. Si bien no tiene un carácter monopólico una sola empresa es líder en este eslabón: Expofrut, que en San Juan cuenta con un frigorífico y un establecimiento de empaque para uva en fresco.

OTRAS CIFRAS

La cadena se encuentra integrada por 25.860 productores de uva en 25.644 viñedos, 1.285 bodegas inscriptas, de las cuales 884 son elaboradoras, 21 plantas concentradoras de mosto, 25 fábricas de pasas de uva en San Juan que concentran el 95 % de la producción y 29 plantas empacadoras de uva en fresco en San Juan que explican el 90 % de la producción.

Con una producción promedio anual de 26.113.889 quintales de uva y 16.506.178 hectolitros de vino en el período 2011-2015 la vitivinicultura es una de las actividades agropecuarias más importantes en la región de Cuyo.

Alrededor de la cadena hay 104.249 empleos directos que en 2015 generaron un valor bruto de producción de US$ 4.524 millones.

Entre 2011 y 2015, la cadena exportó un promedio anual de US$ 1.150 millones ubicando al país como el principal exportador mundial de vino, mosto y pasas de uva.

Crisis y perspectivas 

En materia de precios la situación es delicada en la vitivinicultura. Desde 2010 las cotizaciones de las uvas vienen cayendo, en 2015 los precios nominales cayeron por primera vez después de 7 años de crecimiento. El productor recibió por la uva a precios constante el valor más bajo de los últimos 13 años, afectando seriamente la rentabilidad.

Lo mismo sucedió en la industria con los precios del vino comercializado en el mercado de traslado. Posiblemente la situación más crítica en el sector industrial se presentó en los últimos dos años cuando el precio internacional del mosto comenzó a caer, desincentivando su elaboración y haciendo que muchas bodegas no cumplieran con el Acuerdo Mendoza-San Juan, además de que muchas continuaron activando los mecanismos de compensación para eludir la cuota a mosto. Así un gran remanente de uvas fue a la producción de vino, iniciándose una acumulación de stocks que impactó en los precios y afectó tanto a los productores primarios que elaboran a maquila como a las pequeñas y medianas bodegas trasladistas.

Agregaron los autores del documento que si bien la vitivinicultura continuará debilitada en 2016, es posible prever cierta mejoría desde fin de este año si la inflación se desacelera, y los ingresos de la población repuntan. Por otro lado, si se fortalecen los controles y mejorar las condiciones de colocación del mosto en el mercado o se promueven alternativas de diversificación, la rentabilidad de los pequeños podría comenzar a mejorar.
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