Mientras las cámaras apuntan a Messi o las indicaciones de Scaloni, hay un rincón del vestuario argentino que pasa inadvertido para casi todos. Es pequeño, silencioso y no sale en las transmisiones, pero puertas adentro tiene un significado especial. Allí, una imagen de la Difunta Correa volvió a decir presente en un Mundial.
Claro que la historia no empezó en Estados Unidos. Hay que viajar cuatro años atrás, antes del Mundial de Qatar 2022. En la previa de aquella Copa del Mundo, Nacif Farías, presidente de la Federación Sanjuanina de Fútbol, le entregó a Claudio "Chiqui" Tapia una imagen de la santa popular para que acompañara a la delegación argentina. El presidente de la AFA, reconocido por su profunda devoción, la recibió y nunca más se separó de ella.
La Difunta estuvo en Qatar durante la histórica conquista de la tercera estrella. Acompañó al plantel en las concentraciones y fue parte de la intimidad de un grupo que terminó escribiendo una de las páginas más gloriosas del fútbol argentino. Cuatro años después, la imagen sigue ahí, cerca de los mismos héroes.
En este Mundial, la Difunta volvió a instalarse en el vestuario de la Scaloneta. Descansa sobre una pequeña mesa que prepara especialmente Marito, el histórico utilero de la Selección. Allí también hay una imagen de la Virgen de Luján, de la que es profundamente devoto. Las dos comparten ese pequeño altar que acompaña al plantel antes de cada entrenamiento y de cada partido.
La conexión entre la Selección y San Juan, sin embargo, no termina ahí. Mientras Argentina afronta los "mata-mata" en Estados Unidos, desde Kansas salió un paquete con destino a Vallecito. En su interior viajaba una camiseta utilizada por un jugador de la Albiceleste en el debut mundialista del 16 de junio (victoria ante Argelia) y uno de los colgantes oficiales que la FIFA entrega en cada partido. Tras recorrer miles de kilómetros, ambas ofrendas llegaron al santuario de la Difunta Correa para incorporarse al museo que reúne recuerdos de la Selección Argentina.
No es un gesto aislado. La devoción de Tapia por la Difunta Correa ya había quedado reflejada pos Copa América, pos Qatar, pos Finalissima. En una de esas visitas incluso dejó como donación el traje azul que había utilizado durante un torneo continental y volvió a agradecer en silencio, lejos de los flashes, en el santuario de Vallecito.
Las muestras de fe también aparecen dentro del plantel. Días atrás, las cámaras descubrieron que Lautaro Martínez llevaba la imagen de la Virgen de Luján en sus canilleras. Cada uno tiene sus creencias, sus rituales y sus cábalas. En la Scaloneta conviven todas.