La dura derrota por 3-0 ante Riestra dejó más de un dolor de cabeza en Boca. Además del golpe futbolístico, el equipo de Rodolfo Arruabarrena ahora espera por la evolución física de Álvaro Montero, quien terminó el encuentro con una molestia en la pierna derecha y abandonó el estadio Guillermo Laza con claros signos de dolor.
El arquero colombiano será evaluado por el cuerpo médico durante este lunes para determinar la gravedad de la lesión y conocer si llegará en condiciones al compromiso del jueves frente a O'Higgins, por la revancha de los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Su situación genera incertidumbre en un momento clave de la temporada, ya que Boca afronta una serie decisiva en el plano internacional.
El panorama en el arco no es el ideal para el conjunto xeneize. Agustín Marchesín continúa recuperándose de una lesión, Javier García todavía no está disponible y, si Montero no logra recuperarse a tiempo, Leandro Brey aparece como la principal alternativa para custodiar el arco.
Tras el traspié en el torneo local, el plantel volverá a los entrenamientos en el predio de Ezeiza con la obligación de dar vuelta la página rápidamente y enfocarse en el duelo copero, donde buscará revertir la imagen mostrada frente a Riestra.
La derrota también dejó un fuerte impacto puertas adentro del equipo. Arruabarrena asumió la responsabilidad por el rendimiento, reconoció que el resultado fue un golpe importante para el grupo y remarcó que no hay margen para quedarse lamentando, ya que el objetivo inmediato es preparar el partido ante O'Higgins. A pesar del duro revés, el entrenador mantuvo su respaldo al plantel y aseguró que la caída no modificará la confianza que tiene en los futbolistas que integran el plantel.
La curiosa salida del arquero de Boca y la llamativa reacción de un medio partidario: "Un payaso":
El resumen de la goleada de Deportivo Riestra frente a Boca: