La histórica victoria por 2-1 de la Selección Argentina sobre Inglaterra, que le dio el pase a la final del Mundial 2026, dejó una imagen que trascendió lo deportivo. Apenas terminado el encuentro disputado en Atlanta, el mediocampista Giovani Lo Celso, acompañado por otros integrantes del plantel, desplegó sobre el campo de juego una bandera blanca con la inscripción en letras negras: "Las Malvinas son argentinas".
La escena se produjo en medio de los festejos por la clasificación y rápidamente comenzó a circular en redes sociales y distintos medios. El gesto cobró especial relevancia por tratarse de un partido frente a Inglaterra, rival con el que la cuestión de las Islas Malvinas mantiene una fuerte carga histórica para los argentinos.
En la previa del encuentro, el entrenador Lionel Scaloni había intentado descomprimir el contexto al señalar que el partido debía vivirse únicamente desde lo futbolístico. Sin embargo, la bandera exhibida tras el pitazo final dejó en evidencia que, para algunos jugadores, el duelo también tenía un significado simbólico.
El cruce había sido considerado de alto riesgo por las autoridades estadounidenses, que desplegaron un importante operativo de seguridad con más de 1.600 efectivos dentro y fuera del estadio. Además, en los días previos se había informado sobre restricciones para el ingreso de banderas, prendas o elementos con mensajes considerados provocativos, políticos o raciales, una medida que alcanzaba también a referencias vinculadas con la causa Malvinas para los espectadores.
Por su parte, Leandro Paredes fue consultado por la bandera y el reclamo de los argentinos por las islas. Antes de marcharse de la nota con Sofi Martínez, el mediocampista que tuvo un buen partido remarcó: "Siempre serán argentinas".