La crisis futbolística que atraviesa River sumó un nuevo capítulo. Después de la sorpresiva eliminación ante Aldosivi en la Copa Argentina y de la derrota frente a Barracas Central en el debut del Torneo Clausura, surgió un inesperado foco de conflicto entre el entrenador Eduardo Coudet y la dirigencia del club.
El motivo de la tensión no está relacionado con refuerzos ni cuestiones tácticas, sino con el estado del campo de juego del estadio Monumental, que presentó una imagen poco habitual durante el encuentro del sábado.
La decisión que generó malestar
Según trascendió, el técnico millonario impulsó un trabajo de resembrado del césped una vez finalizada la participación en el Mundial 2026.
La iniciativa surgió luego de que el terreno de juego quedara afectado por los recitales realizados durante el receso. Ante esa situación, Coudet consultó con los encargados del mantenimiento sobre la posibilidad de acelerar una recuperación del campo para el inicio del semestre.
Sin embargo, especialistas del área le habrían advertido que el invierno no era el momento ideal para realizar ese procedimiento y que existían riesgos en el resultado final.
Pese a esas observaciones, el entrenador dio luz verde para avanzar con los trabajos.
Un Monumental lejos de su mejor versión
El resultado quedó expuesto durante la presentación ante Barracas Central. El césped mostró sectores desparejos y un aspecto distante del nivel que suele caracterizar al estadio de River.
La situación generó malestar entre algunos dirigentes, que consideran que la decisión terminó afectando la presentación del campo de juego en un momento especialmente delicado para el equipo.
La expectativa ahora está puesta en que el terreno mejore progresivamente durante los próximos días para llegar en mejores condiciones al próximo compromiso como local.
Un contexto de creciente tensión
El episodio se suma a una serie de diferencias internas que comenzaron a hacerse visibles tras la eliminación en la Copa Argentina.
En las últimas semanas, Coudet había deslizado cuestionamientos hacia la conducción del club por la situación de varios futbolistas que quedaron marginados del plantel principal.
Ahora, el estado del césped se convirtió en un nuevo motivo de discusión en un River que todavía busca recuperarse del duro arranque de semestre y que necesita resultados para descomprimir un clima cada vez más tenso.
Cuándo vuelve a jugar River
El equipo de Núñez intentará dejar atrás el mal comienzo cuando reciba a Rosario Central por la tercera fecha del Torneo Clausura.
Además de la necesidad de sumar puntos, la atención también estará puesta en el estado del campo de juego, que se espera presente una mejora significativa respecto de lo mostrado ante Barracas Central.