La derrota en la final del Mundial 2026 dejó un clima de profunda tristeza en la delegación argentina. Tras la caída ante España, los jugadores comenzaron a abandonar el estadio en silencio, con gestos de desazón y sin realizar declaraciones a la prensa.
El primero en aparecer fue Lionel Messi. El capitán caminó directamente hacia el colectivo que trasladó al plantel, con el rostro serio y la mirada baja. Detrás suyo fueron saliendo, uno por uno, el resto de los futbolistas y los integrantes del cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Ningún integrante de la Selección argentina se detuvo para hablar con los medios. La desilusión por haber estado tan cerca de conquistar una nueva Copa del Mundo quedó reflejada en las expresiones de cada uno de los protagonistas, que optaron por retirarse rápidamente del estadio.
Sin embargo, antes de que el micro abandonara el lugar, se vivió un momento cargado de emoción. Mientras los jugadores subían al colectivo, los periodistas que cubrieron la campaña de la Selección comenzaron a aplaudir y a gritar al unísono: "¡Gracias, gracias!".