En vísperas de la final mundialista, el nuevo Racing de Juan Pablo Vojvoda puso primera. No era un debut fácil. Por una Copa Argentina que pasó a ser prioridad en el semestre (ya sin Sudamericana apunta todo a ganar el certamen y jugar la Libertadores 2027), la Academia se enfrentó a Defensa en un duelo eliminatorio. Con apenas tres amistosos informales, el nuevo técnico tuvo que jugar a prueba y error.
Ya de inicio se vieron cambios notorios respecto al proceso de Gustavo Costas. El primer 11 de Racing con Vojvoda se paró 4-4-2 con cuatro volantes de buen pie y con Miljevic retrocediendo por izquierda pero pasando a jugar de enganche en cada ataque. El ex Huracán, de un mal primer semestre, rápidamente se convirtió en el mejor jugador de la cancha. Fue, además, su mejor partido en Avellaneda. Un gol y dos participaciones claves...
A los cuatro minutos, encontró mal pisado una pelota sin dueño entrando al área y la colgó de un ángulo. Ahí, rápido, tomó confianza. Empezó a agarrar la pelota y darle siempre buen sentido. Fue clave también el 2-0. Apenas pasada la media hora de juego, metió un buen pase entre líneas para que Zaracho recibiera dentro del área y recibiera la falta de penal. Extrañamente, la pelota no la agarró Maravilla sino Marcos Rojo. El central abrió el pie y definió bien arriba para poner el 2-0. Siempre dominando, los de Vojvoda se fueron muy tranquilos al descanso.
El punto más flojo, sin dudas, estuvo en la banda izquierda. Al uruguayo Espino, flamante refuerzo en reemplazo de Gabriel Rojas, le costó mucho. Notoriamente con falta de fútbol y algo lento, perdió mucho la espalda y obligó, en la más clara del primer tiempo, a que Cambeses tuviera una atajada bárbara ante un derechazo cruzado de Gutiérrez. En el ST, tras un desborde por derecha, cerró mal, quedó lejos de Leandro Fernández y el ex Independiente hizo el descuento a los siete minutos..
El partido, sin embargo, no se complicó para la Academia. Siete minutos después, tras una gran jugada colectiva iniciada por Miljevic en zona media, Sosa metió la cabeza para el 3-1. Y pudo ser goleada rápidamente: mano cuando era gol de Solari pero Amadé se lo atajó bárbaro, ahora sí, a Maravilla Martínez, quien luego se redimió y empujó con el arco libre para la goleada final.
Fue triunfo del Racing de Vojvoda, que pasó una primera prueba de alto riesgo.