La final del Mundial 2026 ofrecerá un cruce con mucha historia, aunque con escasos antecedentes en la máxima cita del fútbol. Argentina y España volverán a verse las caras en una Copa del Mundo después de 60 años, ya que su único enfrentamiento mundialista se disputó en la fase de grupos de Inglaterra 1966, con victoria argentina por 2-1 gracias a un doblete de Luis Artime.
Aquel encuentro, disputado el 20 de julio de 1966 en Birmingham, quedó como el único antecedente entre ambas selecciones en un Mundial. Luis Artime marcó los dos goles de la Albiceleste, mientras que Pirri descontó para el conjunto español. Desde entonces, nunca más coincidieron en una Copa del Mundo hasta esta final que se jugará en Estados Unidos.
Si se toma el historial completo, la paridad es absoluta. Argentina y España se enfrentaron 14 veces, con seis triunfos por lado y dos empates. El primer duelo se disputó en diciembre de 1952, en Madrid, y terminó con victoria argentina por 1-0 gracias a un gol de Ricardo Infante.
España ganó el último antecedente oficial
Los cruces recientes muestran resultados para ambos lados. España llega con el recuerdo de la histórica goleada 6-1 conseguida en Madrid, en marzo de 2018, en un amistoso donde Isco marcó tres goles y Lionel Messi no pudo jugar por lesión.
Sin embargo, el último triunfo argentino frente a España fue igualmente contundente. En septiembre de 2010, pocos meses después de que la Roja conquistara el Mundial de Sudáfrica, la Selección dirigida por Sergio Batista goleó 4-1 en Buenos Aires. Lionel Messi abrió el marcador y Gonzalo Higuaín, Carlos Tevez y Sergio Agüero completaron la victoria.
Messi vuelve a enfrentar al país donde construyó su leyenda
La final también tendrá un condimento especial para Lionel Messi. El capitán argentino desarrolló prácticamente toda su carrera en España con la camiseta del Barcelona y conoce como pocos al fútbol español.
Con la Selección enfrentó tres veces a España: cayó 2-1 en 2006, volvió a perder por el mismo marcador en 2009 —aunque convirtió de penal— y fue una de las figuras del triunfo argentino por 4-1 en 2010, cuando marcó el primer gol de la noche.
Ahora, con una nueva final del mundo en el horizonte, Messi volverá a cruzarse con una selección que conoce de memoria, pero esta vez con el objetivo de sumar otro capítulo histórico para el fútbol argentino.