No es un partido más. Y no sólo por ser una semifinal de un Mundial sino por el contexto histórico que rodea a Argentina e Inglaterra. Más allá de lo futbolístico, en la previa del partido también se habla de la seguridad. Y ya hay una decisión para evitar posibles disturbios: los hinchas no podrán ingresar al Mercedes Benz Stadium de Atlanta con banderas que contengan leyendas relacionadas con la Guerra de Malvinas.
Alejandra Monteoliva, Ministra de Seguridad de la Nación, contó detalles en La Red sobre el operativo policial que tendrá este partido, considerado por la FIFA como de alto riesgo por la histórica rivalidad. "Hubo una reunión este lunes entre las partes el que se definió un refuerzo policial, de agentes no sólo del estado de Georgia sino seguridad privada. Habrá 1.600 agentes", expresó. Y agregó: "Se acordó que los simpatizantes argentinos ingresarán por la puerta N°4 y los ingleses por la N°3". Aunque como las entradas fueron adquiridas previamente es inevitable que estén mezclados dentro del estadio.
Además de no poder ingresar con banderas alusivas a Malvinas y con mensajes provocativos hacia la hinchas rival también se prohibirá el ingreso al estadio con botellas y elementos contundentes.
"Es difícil estimar la cantidad de argentinos que están en el Mundial pero esperamos que no haya ningún hecho violento. Ya hay 13 argentinos que han sido identificados por intentar eludir los controles o querer ingresar con entradas falsas y se les aplicó la prohibición de concurrir a los estadios, tanto en el Mundial como de aquí en Argentina", contó Monteoliva, quien confirmó que las autoridades argentinas le entregaron a Estados Unidos el listado de personas a las que se les aplicó el derecho de admisión. "Son 33.000 hinchas que figuran en ese registro", acotó.
El mensaje del plantel argentino
Post triunfo ante Suiza, el entrenador argentino Lionel Scaloni intentó bajarle la carga extra a este partido. “Vamos a aclararlo de entrada. Se trata sólo de un partido de fútbol”, avisó como para ponerle un freno a todo lo que involucra a Malvinas.
Los propios jugadores, como Dibu Martínez, Rodrigo De Paul y hasta Lionel Messi bajaron esa misma línea. "El respeto va a estar: mis hijos nacieron ahí, hace 16 años que convivo ahí, así que sólo queda disfrutar ese partido y tratar de ganarlo como todos”, expresó el actual arquero del Aston Villa.
De Paul comentó: "Es un partido de fútbol. Tiene mucha trascendencia, trae muchos recuerdos por lo que hizo Diego, por lo que sucedió en ese momento. También todas las canciones que se cantan tienen mucho que ver con nuestros héroes de Malvinas, para recordarlos. Pero tenemos que entender que es un partido de fútbol y que las Malvinas se tienen que discrutir en otros lugares. Fue una atrocidad lo que pasó, y nosotros siempre lo recordamos. Pero lo que queremos es ganar para llegar a la final".
El comunicado de Veteranos de Malvinas
EL SENTIMIENTO MALVINERO NO SE NEGOCIA: LA MEMORIA SE DEFIENDE EN CADA CANCHA
Ante las instancias finales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que sitúan a nuestra Selección Nacional en una semifinal de alto impacto histórico frente a Inglaterra, junto a los cruces de Francia y España en el cuadro europeo— naciones con un profundo lazo en la historia, la diplomacia y el reclamo de soberanía de nuestro archipiélago—, la Federación de Veteranos de Guerra de Malvinas emite el presente comunicado a la opinión pública, a los medios de comunicación y al pueblo argentino.
El fútbol, como máxima expresión de la cultura popular de nuestra patria, despierta pasiones que a menudo se entrelazan con nuestra identidad nacional. Entendemos y compartimos la emoción de estar entre los cuatro mejores equipos del planeta. Sin embargo, como custodios de la memoria de los 649 héroes que quedaron en las islas y en las aguas del Atlántico Sur, consideramos fundamental trazar una línea inquebrantable entre el fervor deportivo y la causa nacional.
Desde esta Federación queremos manifestar:
• El deporte no es la guerra: El partido de semifinales es un evento deportivo de alcance mundial, no una revancha armada ni una compensación histórica. La soberanía se defiende en los foros internacionales, con la diplomacia, la verdad histórica y el reclamo pacífico e irrenunciable que dicta nuestra Constitución Nacional.
• Rivales en la cancha, una sola causa en la tierra: Aunque el fixture nos enfrente a la nación usurpadora, y el cuadro global sume a potencias con peso específico en la geopolítica de nuestras islas, el verdadero triunfo argentino radica en que el grito de “¡Malvinas Argentinas!” flamee con orgullo en cada tribuna, sin caer en la xenofobia ni en el odio, sino como un ejercicio vivo de memoria y soberanía.
• Honor y Gloria eternos: Pedimos a la sociedad, a los comunicadores y a la hinchada que acompaña a la Albiceleste que, al alentar al equipo, mantengan en lo más alto el respeto por quienes dieron su vida por la Patria. Que el fútbol sea un puente para malvinizar y para recordar al mundo que nuestro reclamo sigue más vigente que nunca.
La pelota rueda, el orgullo por nuestros colores se multiplica, pero la memoria permanece intacta. Jugamos por la gloria deportiva, pero marchamos todos los días por la verdad histórica.
(Fuente: Olé)