Para Alberto Zapata no hay obstáculos que lo detenga. Desde el 22 de noviembre, cuando recibió el alta después de pelearla casi una semana en una habitación de hospital, se propuso volver a ser el de antes. Y lo fue logrando con optimismo, voluntad y el apoyo incesante de sus seguidores: familia, amigos y anónimos. Hoy, a casi dos meses y medio del accidente, en el que perdió la totalidad de su brazo izquierdo, el joven sigue haciendo de las suyas.
El Wey está de vuelta: "Fue la mejor carrera de mi vida"
La última del "Wey" fue su regreso oficial a las competencias de motocross. No corría oficialmente desde enero de 2020 y fue Córdoba, la provincia que lo recibió para su retorno triunfal en el Mix San Agustín. Triunfal porque terminó 11º entre 15 participantes, porque volvió a competir con público, porque lo hizo en un terreno de barro y difícil, porque fue ovacionado en cada tramo del circuito. "Fue la mejor carrera de mi vida, así lo sentí", confiesa el piloto.
A Zapata le tocó una jornada de lluvia, que generó un momento épico e inolvidable. Compitió en la categoría Junior con otros corredores de distintos lugares del país. Dice que se sintió cómodo, pero confiesa que para volver a ganar una competencia falta mucho. "Técnicamente estoy al cien por cien. Me sigo sintiendo rápido, obviamente no en el nivel profesional. Creo que cuando llegue la prótesis será otra cosa, me va a ayudar a pelear algo. Sé que mi vida ha cambiado, que hoy es más demostrar qué se puede a ganar un campeonato", sostiene.
Las imágenes y videos que se publicaron de su participación en Córdoba recorrieron el mundo. La endereza, la rapidez y equilibro para manejar una moto Kx450F con una sola mano sorprende; también genera orgullo y admiración. "En cada vuelta me aplaudían, como si hubiese ganado la carrera. En algunas partes me emocioné y eso provocó que cometiera errores. Pero la emoción era incontenible. Fue inevitable no pensar en la gente que estaba ahí, en la que me escribe a través de las redes. Yo sigo siendo el de siempre, pero hoy me di cuenta que puedo ayudar a otros. Un traumatólogo se me acercó y se puso a llorar, no podía creer verme amputado y corriendo. Y así, mucha gente".
Alberto cuenta que recibió felicitaciones de muchas partes del mundo. El piloto de automovilismo José Manuel Urcera fue uno de los que se hico eco de su historia. También recibió mensajes de periodistas y competidores del Dakar. "Hay mucha gente conmovida. Y a mí eso me hace bien", expresa.