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jueves 26 de marzo de 2026

RINCONCITOS SANJUANINOS

El último café en barra de la Ciudad – Por Gustavo Martínez Puga

Es el Café Soppelsa que está en la Galería Estornell. Fundado en los ´60 por Esteban Soppelsa, supo sobrevivir por décadas con su particular estilo. Ya van por la cuarta generación de clientes.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Gustavo Martínez Puga
gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com

Único. Así podría definirse al Café Soppelsa, ubicado en la tradicional Galería Estornell. Un comercio que sobrevivió a los embates del tiempo, supo mantenerse en pie y transformarse en un lugar mítico de la Ciudad con un sello propio: la barra en la que sirven el café.

Por esa barra pasaron políticos de todos los colores, empresarios, finqueros, bodegueros, abogados y los comerciantes más tradicionales de la provincia, a tal punto que hoy sus dueños dicen que ya van por la cuarta generación de clientes.

A pesar de que fue fundado en los ´60 por Esteban Soppelsa, esa barra nunca fue modificada. Su curva y contracurva llevan a los clientes desde la caja registradora, en la que hay que pagar antes de consumir, hasta fondo del comercio.

En estas cinco décadas largas, esa barra supo tener una competidora: la del Café Do Brasil, que se ubicaba en la calle Mendoza antes de Rivadavia. Pero ésa no pudo con los cambios de gustos de los clientes y se terminó transformando en el mostrador de otros tipos de negocios.
A esa barra del Café Soppelsa se le agregan otros sellos muy característicos: una balanza, una tolva con tres variedades de café y una máquina de moler café, los cuales acompañan al comercio desde sus inicios.

Y detrás de esa barra hay un sello humano que es parte del mítico comercio: don Pedro Cayetano Garro (64): “Trabajo en este lugar desde fines del ´69”, cuenta, mientras se acomoda el birrete y la chaquetilla.

Después de una vida de atrás de la mítica barra, don Pedro cuenta que “por aquí pasaron todos los políticos de la Provincia. Me acuerdo que el gobernador Gioja venía cuando era pibe y estudiaba ingeniería. Y todavía viene. Así es nuestra clientela, es gente muy fiel. Hay casos que ya van por la cuarta generación”.

Don Pedro empezó a trabajar en el lugar cuando tenía 20 años. En ese momento el Café Soppelsa estaba en manos de sus segundos dueños.

“A los tres meses de fundado por Esteban Soppelsa, el Café Soppelsa de la Galería Estornell fue vendido a una sociedad integrada por un portugués y un italiano: José Alves y Emma D´Acua, respectivamente”, explicó Juan Carlos Ávalos, yerno del portugués Alves, quien está al frente del comercio desde hace 25 años.

Ávalos atiende a diario acompañado de su esposa, Juanita Alves, hija de uno de los dueños. Es una postal diaria ver al matrimonio charlar con sus clientes, a quienes conocen de toda la vida.

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