La Selección perdía 2-0, pero reaccionó con una remontada épica: Cuti Romero descontó, Messi igualó y Enzo Fernández selló un triunfo agónico que metió al equipo de Lionel Scaloni en los cuartos de final del Mundial. El pitazo final desató el desahogo de los jugadores, el estallido de los hinchas y el llanto del capitán, totalmente quebrado.