Un audaz asalto a una sucursal del banco BCI sacudió este lunes a la comuna chilena de La Calera, ubicada a unos 115 kilómetros al noroeste de Santiago. Un grupo integrado por al menos nueve delincuentes logró llevarse cerca de 800 millones de pesos chilenos, equivalentes a unos 740.000 dólares, en un golpe que, según las autoridades, fue cuidadosamente planificado.
El robo ocurrió minutos antes de las 14, cuando los asaltantes ingresaron al banco con sus rostros cubiertos y aparentemente armados. De acuerdo con el coronel de Carabineros, Alex Oporto, los delincuentes intimidaron al personal y al vigilante de la sucursal, a quien le quitaron el revólver reglamentario, para luego dirigirse directamente a la bóveda.
Las primeras investigaciones indican que la banda conocía el funcionamiento interno de la entidad bancaria y eligió el momento en que la bóveda permanecía abierta. "Esto no fue un asalto común donde sustraen dinero entregado por los cajeros", explicó Oporto, quien remarcó que el grupo parecía contar con información previa sobre la operatoria del banco.
El alcalde de La Calera, Johnny Piraíno, sostuvo que los responsables habían estudiado cada detalle del golpe. Según explicó, minutos antes del robo se registró el incendio de un vehículo en el sector de Artificio, mientras que los accesos a la ciudad fueron bloqueados con miguelitos y aceite para dificultar el desplazamiento de los móviles policiales.
La fuga también fue parte del plan. Los delincuentes atravesaron un camión para impedir el paso de patrulleros, dejaron una camioneta frente a la comisaría para obstaculizar la salida de los vehículos policiales y esparcieron miguelitos sobre la ruta de escape. Además, los investigadores creen que realizaron un cambio de vehículo durante la huida con dirección a la comuna costera de Concón.
Hasta el momento, dos personas fueron detenidas en el marco de la investigación, mientras continúan los operativos para localizar al resto de los integrantes de la banda. La Fiscalía Local de La Calera coordina las diligencias junto a equipos especializados de Carabineros para reconstruir la secuencia del robo.
Las autoridades confirmaron que durante el asalto no se registraron heridos ni fue necesario efectuar disparos. Para los investigadores, la precisión con la que actuó el grupo evidencia un golpe organizado con antelación y ejecutado en pocos minutos.