La ONU advirtió que Chile está entre los países con mayor consumo de tusi y alertó por el aumento de la cocaína

Un informe de Naciones Unidas ubicó a Chile entre los cuatro países con mayor presencia de tusi y detectó un crecimiento del consumo de cocaína, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

Jueves, 02 de julio de 2026 a las 16:24

Chile figura entre los cuatro países con mayor presencia y consumo de tusi, una droga sintética de composición variable, según el Informe Mundial sobre las Drogas 2026 elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). El organismo también advirtió sobre un aumento del consumo de cocaína en el país y cambios en los patrones de uso de sustancias entre adolescentes y jóvenes.

El informe sostiene que el consumo mundial de drogas ilícitas creció un 34% en la última década y que 331 millones de personas utilizaron algún tipo de sustancia psicoactiva, lo que representa al 6,2% de la población de entre 15 y 64 años.

En ese escenario, Chile aparece junto con Argentina, Colombia y Estados Unidos entre los países donde el tusi tiene mayor presencia. Esta droga, también conocida como "cocaína rosa", suele contener mezclas de ketamina, MDMA (éxtasis), metanfetamina y, en algunos casos, opioides sintéticos como el fentanilo. Su composición puede variar, por lo que sus efectos y riesgos son difíciles de prever.

La ONU también alertó sobre un incremento del consumo de cocaína en Chile, particularmente entre adolescentes. El organismo señaló que el uso cada vez más extendido de redes sociales y videojuegos podría aumentar la exposición de los jóvenes a la oferta de drogas.

De acuerdo con el informe, la marihuana continúa siendo la sustancia ilícita más consumida en Chile, seguida por los tranquilizantes y sedantes obtenidos sin receta médica. Luego aparecen la cocaína, los opioides, los alucinógenos, las nuevas drogas sintéticas, el éxtasis y los inhalantes.

Especialistas atribuyen este fenómeno a una mayor disponibilidad de drogas, la expansión de las organizaciones de narcotráfico, la disminución en la percepción de riesgo y el deterioro de la salud mental registrado en los últimos años.

Además, estudios del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) muestran que el consumo de alcohol y marihuana entre jóvenes disminuyó, mientras aumentó el uso de otras sustancias, como los tranquilizantes sin prescripción médica, que pasaron del 4,5% en 2021 al 5,7% en 2025.

Los especialistas coinciden en que la prevención continúa siendo la principal herramienta para enfrentar el problema, ya que cuanto más temprano comienza el consumo, mayor es el riesgo de desarrollar dependencia durante la vida adulta. También remarcan la necesidad de fortalecer las políticas públicas de salud mental y ampliar el acceso a tratamientos para las personas con consumos problemáticos.