Bioluminiscencia en Chile: el fenómeno que ilumina el mar avanza por las playas y sorprende a miles de visitantes

El espectáculo natural suma nuevos puntos de observación en la Región de Coquimbo y mantiene la expectativa por su llegada a La Serena y Coquimbo.

Miércoles, 17 de junio de 2026 a las 11:17
Bioluminiscencia, el fenómeno que hace brillar las olas en Chile.

La bioluminiscencia continúa maravillando a turistas y residentes en distintas zonas de Chile. Tras casi dos meses de presencia en las costas del país, el fenómeno volvió a manifestarse con fuerza durante la noche del último sábado en las playas de Totoralillo y Las Tacas, donde cientos de personas se congregaron para observar los intensos destellos azules que iluminaron el océano.

La bioluminiscencia se ha convertido en uno de los fenómenos naturales más llamativos de este 2026 en Chile. Durante los últimos días, el evento fue registrado en distintos sectores del borde costero de la Región de Coquimbo, sumándose ahora las playas de Totoralillo y Las Tacas a una lista que ya incluía a Guanaqueros, Tongoy y Morrillos.

Las imágenes compartidas por visitantes y vecinos en redes sociales muestran olas que brillan con una intensa tonalidad azul al romper contra la orilla, generando postales que parecen sacadas de una película de fantasía. El fenómeno ha despertado un creciente interés turístico y científico, atrayendo a numerosas personas que buscan presenciar este singular espectáculo nocturno.

Debido al desplazamiento que ha mostrado en los últimos días, existe expectativa sobre la posibilidad de que la bioluminiscencia también pueda observarse próximamente en las playas de La Serena y en la bahía de Coquimbo.

Aunque la bioluminiscencia ya había sido observada en temporadas anteriores, especialistas coinciden en que durante 2026 su intensidad y persistencia han sido particularmente notorias, convirtiéndola en protagonista de numerosos reportes y publicaciones en medios de comunicación.

¿Qué provoca la bioluminiscencia?

La bioluminiscencia es un proceso natural mediante el cual ciertos organismos vivos son capaces de producir luz. Este fenómeno puede encontrarse en una amplia variedad de especies, incluyendo bacterias, hongos, insectos, peces y medusas.

La luz se genera a través de una reacción química en la que una molécula denominada luciferina interactúa con oxígeno gracias a la acción de una enzima llamada luciferasa. Como resultado se produce una luz fría, prácticamente sin emisión de calor.

En el caso de las costas del norte de Chile, los responsables de este fenómeno son los dinoflagelados, microorganismos marinos que forman parte del fitoplancton.

Estos organismos emiten destellos luminosos cuando son perturbados por el movimiento del agua, ya sea por la acción de las olas, las corrientes o el viento. Los expertos explican que esta capacidad funciona como un mecanismo de defensa natural, ya que la luz puede servir para ahuyentar, desorientar o exponer a pequeños depredadores que se alimentan de ellos.

Mientras el fenómeno continúa desplazándose por la costa chilena, miles de personas permanecen atentas a la posibilidad de presenciar uno de los espectáculos naturales más sorprendentes que ofrece el océano durante las noches de este invierno.