tinta rosa

El tamaño sí que importa!!!- Por Gema Gamboa

Desde ya les digo que si se escandalizan (algunos) con mi forma de expresarme, hoy les recomiendo a esos (algunos) que directamente pasen de página porque vengo en quinta a fondo y sin frenos…
viernes, 04 de mayo de 2012 · 23:18

Comienzo así:
¡Hola a todos!

Culo, pito, tetas, chocho, mierda, carajo, puta, puto, boludo, boluda, orto, trasero, lolas, mamas, vagina, coño,  zorra, perra, paja, eyaculación, masturbación, calentón, franela, bolas, consolador, pene, polla,  concha, concha de tu madre, concha de tu hermana y concha de la lora, re mil puta, caca, bosta, orgía, trío, porno,  desnudo, desnudos  mejor, sexo, polvo, penetración, revolcón, excitación, orgasmo, chancho, asqueroso, qué te parió, qué lo parió, que los re-mil parió, pedo (todos los inimaginables), pis, condón, forro, corrupto, estafador/a, tramposo/a, mentiroso/a, guerra, armas, basura, violación, ladrón, perversión, reprimido, degenerado/a, traidor/a, copular, fornicar, garchar, leche, flujo, esperma, óvulo, puticlub, prostíbulo, estriptís, calzón, tanga, sexy, bóxer, huevos, pelos, labios, clítoris, anal, vaginal, oral y… bueno escrito también, erecto, mojada, lubricante, vaselina, juguetes, sex-shop, chupar , tragar, olor, sudor, agua, aire, vida… Y LIBERTAD!!!

¡AH! Qué desahogo me he dado che… dicen que el que avisa no traiciona, sé que muchos y muchas estarán diciendo, como ya pasó antes con algunos de mis lectores: ¡pero que barbaridad! ¡Cómo es posible que a esta le paguen por escribir estas groserías! ¡Es bochornoso! ¡Patético! ¡Decadente! Es más, hasta muchos dirán: qué falta de respeto a la “ética periodística” (mmm… no lo entiendo, porque yo no hago periodismo, jajaja), qué falta de respeto al lector y, sobre todo, a nuestro vocabulario ¿no? ¿A que muchos de ustedes lo están pensando ahora mismo?

Pues bien, déjenme que les diga, con todo mi cariño y mi respeto, que escribo en castellano y que tengo la suerte de poder usar todas las palabras que tiene este maravilloso idioma, tengo la suerte de ser libre, y tengo la suerte de no reprimirme y divertirme cada día y con cada cosa que hago.

¿Saben qué? Antes de seguir leyéndome, vuelvan a leer desde el principio… espero, ok (...tiempo de espera…)

¿A qué ahora no les resultó tan fuerte? Son sólo palabras, que dependiendo de cómo las usamos, pueden resultar más o menos chocantes, pero no son más que palabras, ¿Por qué si puteo (¡como me gusta putear!) soy una camionera, como dijo alguien por ahí? ¿Acaso eso me hace menos mujer? ¿Menos femenina? ¿Menos delicada y elegante? ¡Uhhh, qué debate pelotudo!

Creo que hay tantísimas cosas mucho peores que una original, graciosa, divertida, espontánea, ocurrente, fresca, exitosa, cotidiana, simple  y, sobre todo, ¡humilde! columna impresa en el mejor periódico de San Juan (y sí…palito pa´ los jefes).

Seria genial, siempre que no molestemos a nadie, tener, por decreto un momento del día en que podamos putear y re-putear, sacar nuestros “yo” más reprimidos ¿no?

Imaginen por un momento que se pueden permitir sacar el “yo puteador” ¡qué lindo!  ¡Todo el mundo a las puteadas, haciendo catarsis, la de guita que ahorraríamos en psicólogos… y uno de repente escuchando una puteada más original que la otra! ¡Sería genial!, putear sin problemas en el súper, en el trabajo, en tu casa, en el banco, en la fila mientras haces la cola para cargar combustible. O el “yo honesto”, este sí que estaría bueno, pero creo que sería un poco difícil para algunos, la de cosas que aprenderíamos ¿no? , y qué me dicen de, el más reprimido de todos, el “yo sexual” ¡qué felices que serían los viejos! Esos a los que les inculcaron que el sexo era pecado mortal, no tengo nada en contra claro, pero seguramente en la época de mis abuelos, además de hacerle creer a todo el mundo que llegaban vírgenes al matrimonio, si alguien se enteraba que tu novio te tocaba una teta seguro que quedabas con el cartel de putón de por vida (bueno, aquí eso todavía, a pesar de los años sigue pasando), y lo que se habrán reprimido ¿eh? Si fuese por decreto, qué bien se lo pasarían muchos jajaja.
Ahora que pienso, menos mal que jamás voy a ser Presidenta, sería el país despelote jajaja…
Lo que sí seria de verdad extraordinario, y posible, es darle riendas sueltas a nuestro “yo feliz”, reírnos sin parar, o al menos una 20 veces por día, es gratis, saludable, hace bien al alma y además te alarga la vida, reírnos hasta que se nos escape un pedo, y provocar la risa del que te escuchó y se atragantó con el café y le salió con mocos y todo por la nariz, provocando que el que iba pasando por la vereda del bar se tropezara y quedara tirado panza arriba sin poder levantarse de la risa y así, en cadena, una cadena en la que tarde o temprano tocaría a esas personas que se enroscan analizando las huevadas que escribo, como si yo pretendiera con esto ganar el Premio Nobel de Literatura (me cago de risa en este momento jajaja).

En fin… como verán, Gemita se despachó a gusto, espero que sigan escribiéndome con absoluta libertad, todo suma, las puteadas también.

No dejen de romperme las pelotas ¡ESO ME ENCANTA!

PD: el título no tiene una mierda que ver, pero está bueno ¿no?