Este viernes hubo un acuerdo entre las partes y el Arzobispado de San Juan devolvió la propiedad que había comprado de forma polémica en diciembre de 2020. El propietario es un hombre incapacitado, que le vendió una casa en Ignacio de la Roza 644, Caucete, al Arzobispado.
El Arzobispado dio marcha atrás con la polémica compra de una casa y se la restituyó a sus propietarios
Cuando los hijos del anciano se enteraron, pusieron una denuncia penal que continúa su curso y que tiene en la mira al obispo coadjuntor, Carlos María Domínguez y a la escribana Susana Celani, por una supuesta compra irregular en la que habrían engañado al propietario para vender. Sin embargo, este viernes, las partes llegaron a un acuerdo.
Según informó el abogado del Arzobispado, Rubén Lloveras, a Tiempo de San Juan, se firmó un acuerdo entre las partes en el que se comprometen a dar marcha atrás con la operación inmobiliaria.
"El trámite se llama distracto y se tiene que presentar en el Registro General Inmobiliario", detalló Lloveras. Todo esto es para volver las cosas a su estadio anterior.
LA COMPRA IRREGULAR
La denuncia se conoció el viernes último, tras una publicación de El dedo en la llaga. Según informó ese medio, Sergio Ariel López y Rubén Edgardo López Torrent fueron quienes firmaron la denuncia en condición de hijos del vendedor y supuesta víctima, que sería una persona que no puede valerse por sí misma -padece psicosis esquizofrénica y psicoafectiva crónica, lo cual se reflejaría en certificados de médicos profesionales.
Los hermanos López habían pedido una curatela ( es una institución civil de protección del patrimonio de las personas sin plena capacidad de obrar por sí mismas) desde meses antes de la compraventa del inmueble, hecho ocurrido en diciembre del 2020. En la denuncia se asegura que el Arzobispado, a través de representante, engañó al padre de los denunciantes a firmar escritura del inmueble de su propiedad, ubicado en calle Ignacio de la Roza 644, Caucete.
Asimismo, se resalta en esta acusación que la operación se llevó adelante por un momento mucho menor al que dicta el mercado. La causa quedó bajo investigación del juez del Tercer juzgado de Instrucción, Guillermo Adárvez.