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jueves 2 de abril de 2026

estuvo en el exterior

Habló la familia sanjuanina que no hizo el aislamiento obligatorio: "No quise burlar la seguridad"

Jorge Palmés realizó su descargo tras la repercusión de su caso. La jueza del Tercer Juzgado Correccional confirmó que el hecho es investigado por la Justicia Penal.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Después de que trascendiera que una familia sanjuanina llegó el lunes 9 de agosto a la provincia desde España y protagonizara el primer cruce con la Justicia por resistirse a cumplir con la normativa de aislamiento de 7 días en un hotel, pues decidió aislarse en su casa, uno de los miembros habló con Tiempo de San Juan y ofreció su versión de lo sucedido.

Jorge Palmés, oriundo de Capital, a quien le abrieron una causa judicial por resistirse a cumplir con el decreto provincial que pretende evitar la llegada de la cepa Delta de Covid 19, explicó que de parte de ellos no existió la voluntad de no hacer la cuarentena, sino que aseguró que no estaban en condiciones de cumplirla tal y cómo lo establece la ley, pues padecen un cuadro de estrés.

El problema se suscitó cuando al arribar a la provincia, él y su familia se negaron a cumplir con el asilamiento en un hotel. A nivel nacional, se obliga a que toda persona que llegue del exterior permanezca una semana exacta en cuarentena y, a su vez, cada provincia tiene su propia regulación sobre ello. En San Juan, por ejemplo, la norma dice que sí o sí, el que viene de afuera debe quedarse en un alojamiento para cumplir con la disposición y es la fuerza de seguridad quien debe encargarse del control y cumplimiento. A pesar de ello, Palmés hizo caso omiso y se dirigió a su casa.  

"Yo le expliqué que teníamos certificados médicos psiquiátricos que decían que no podíamos estar 7 días en una habitación de un hotel sin salir y no podíamos estar en una situación que no podíamos tolerar, agravada por los días que estuvimos esperando aviones con las cancelaciones y eso", expresó quien deberá ser custodiado por personal policial por disposición judicial. 

Es que la jueza Mónica Lucero, del Tercer Juzgado Correccional, intervino en el hecho y resolvió que la Policía, a través de la Comisaría 4ta, corrobore tres veces al día en el domicilio que los implicados cumplan el aislamiento preventivo. Así, confirmó que se establecieron actuaciones en el marco de una posible violación al artículo 239 del Código Penal Argentino. El mismo sostiene: “Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones”.

El ingeniero envuelto en la polémica aprovechó la oportunidad para aclarar su postura y apuntar contra Salud Pública: "Parece, en las notas, que nosotros nos quisimos hacer los vivos, pero nada que ver, esto ha sido todo un proceso. No quisimos burlar la seguridad. Jamás hemos desobedecido hacer el aislamiento, solamente solicitábamos hacerlo en mi casa de manera excepcional. Según el artículo 4 de la norma existe la excepción, lo que pasa es que las excepciones las manejan ellos".  

El sanjuanino que arribó con su pareja y su hija de 22 años manifestó que habían realizado un pedido formal a gobierno, en el que solicitaban hacer la cuarentena en su casa. Como obtuvieron una respuesta negativa, desde Salud Pública le dieron un plazo para que se trasladara a un hotel. Sin embargo, eso no ocurrió, se quedó en su domicilio y la situación pasó a manos de la Justicia.  

"La última vez que nos ofrecen ir al hotel, yo les dije que nosotros no estábamos poniendo en riesgo la salud de nadie porque estamos con vacuna Pfizer y tenemos dos PCR negativos", relató y siguió: "La salud pública no se estaba poniendo en riesgo, pero, si me están obligando a que yo ponga en riesgo la salud de mi familia, a la hora de elegir, no me quedan dudas de qué voy a hacer".

Esta interacción ocurrió un día después de su llegada, es decir el martes cerca de las 17 horas, según indicó Palmés. "Me dijeron que si no cumplía, iba a la justicia. Nuestro pedido fue muy justificado, con certificado médico y todo. Sinceramente siento que el Ministerio de Salud nos ha traicionado, porque yo les contesté que necesitaba un poco más de plazo porque en una hora y media no me daba tiempo para hacer un bolso. No me respondieron y al otro día (miércoles a la mañana) cayó la Policía a mi casa". 

A partir de entonces, el hombre que se fue a Estados Unidos para vacunarse con la segunda dosis de la vacuna norteamericana y que luego viajó a Europa para visitar a un hijo que allá reside contó que su familia recibe la visita de uniformados cuatro veces al día, para comprobar que permanecen en el domicilio.  

"Insisto, acá no está en juego la salud pública. Nosotros estamos mucho mejor que otros, estamos vacunados, mi casa es una fortaleza, no entra nadie, hemos puesto al servicio de la Policía las cámaras (de seguridad) que hay en mi casa para que se den cuenta que no ha habido ningún movimiento; los autos están parados. Hemos ofrecido que un policía pagado a nuestra costa esté parado en la puerta de nuestra casa para que sea verificable el cumplimiento de la norma", expresó.  

A pesar de que la regulación nacional indica que son 7 días los que se debe guardar aislamiento, se habría prestado una confusión en la comunicación de Palmés y la Justicia. Según el hombre que está bajo la lupa judicial, la Policía le llevó una documentación que sostenía que debía estar 15 días en su casa porque lo había decidido la Dra. Lucero. Luego le dieron la directiva que debían ser 7 días los de cuarentena. "En base a nada, yo no puedo decir que cualquiera se quede 8 meses en su casa porque a mí se me da la gana. Bueno, lo hicieron", añadió. 

No obstante, desde la Justicia le aclararon a este medio que el Juzgado Correccional sólo interviene para investigar la posible comisión de un delito y que son las autoridades de Salud Pública y de Seguridad las que controlan y velan por el cumplimiento del aislamiento obligatorio, como lo dispone el decreto nacional. 

El plan original de la familia que no cumplió al pie de la letra con lo establecido por la ley era permanecer en el exterior durante 15 días máximo para aplicarse la vacuna, pero la gran demanda de vuelos para regresar al país y la espera que ello representaba los animó a cruzar el Atlántico y aprovechar ese tiempo afuera. "Nuestra intención era hacer un viaje corto, pero se extendió por un mes y medio. Los pasajes de Estados Unidos a España eran muy baratos y nos fuimos allá a esperar", contó. 

Para cerrar con su exposición, Palmés declaró: "Espero que esto no progrese. Yo soy una persona impecable, no he pasado ni un semáforo en rojo. Hay gente que roba, mata, hace de todo. Espero que la Justicia entienda. Sinceramente, siento que hemos sido maltratados por el Ministerio por su incomprensión".   

 

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