Guillermo conoce el dolor. Hace seis años un móvil de la policía comunal de Rawson le arrebató a su hijo Lautaro, de solo 12 años, en un trágico accidente de tránsito. Este martes, en una ceremonia conmovedora en el cementerio de Rawson, le tocó despedir a otra de las personas más especiales de su vida: Alberto Zapata Bacur, quien fue su alumno en el Colegio Juan Pablo.
Perdió a su hijo en un siniestro y ahora le tocó despedir al piloto sanjuanino, su alumno preferido
Con un rosario en la mano y un barbijo dedicado a su pequeño hijo, fallecido en 2015, Chirino le dedicó unas emotivas palabras al piloto sanjuanino y a sus padres. "Tienen que tener la fuerza necesaria, se los dice un padre que ha perdido un hijo. La oración es lo único que nos va a ayudar a salir adelante", arrancó diciendo frente a una multitud.
Chirino, quien encabeza el primer grupo de ayuda "Familias del dolor", recordó al "Wey con cariño y reveló detalles de la última conversación que tuvo con él. "Tuve la gracia de estar con él el viernes santos. Él decía `estoy andando muy fuerte, mis viejos quieren que baje´. Pero no lo bajabas ni con un palo, él seguía. Me habló de sus proyectos, de que quería dar charlas, tenía mucho empuje", agregó.
Por último, señaló que Zapata "murió el día que Jesús resucitó y eso son signos que no nos hemos dado cuenta y hay que tener presente. El Wey se fue marcando un camino, fue una excelente persona y profesional. A Dios le gusta el motocross".