El café es una institución barrial que abarca un amplio abanico de situaciones. Lugar de encuentros, refugio de solitarios, sitio de estudio, de trabajo, de esparcimiento, todas tareas realizadas en compañía de un pocillo de café.
El gustito que tardó "una eternidad": postales de la vuelta de los cafés
Los personajes que concurren al café, están supeditados a un horario y se diferencian netamente. El que desayuna difiere del que almuerza o del que toma una copa a la media tarde o a la salida del trabajo. Los recuerdos y nostalgias del café, han generado canciones, poemas, y cualquier tipo de expresión artística que magistralmente quedaron registrados en autores como Cátulo Castillo y José Razzano y su "Café de los Angelitos". Y si bien en San Juan el arrabal no es moneda corriente como en Buenos Aires, algo es seguro, a los sanjuaninos le gusta sentarse a tomar un café y charlar. Aunque tampoco faltan los solitarios que devoran los diarios y revistas o se sientan con algún libro. Al consultarle a los comensales, no fueron pocos los que afirmaron que "fue una eternidad la espera", en referencia a más de los dos meses de no estar funcionando.