Han pasado diez días de aquel martes 17 de junio inolvidable para una familia de Carpintería. Es que ese día, en un accidente doméstico una niña de tan sólo siete años terminó con la mitad de su cuerpo quemado y, a pesar de la gravedad de sus quemaduras, hoy el panorama es bastante alentador.
El milagro de Brisa, la nena que se quemó la mitad de su cuerpo
La pequeña Brisa sufrió un accidente en la casa en la que vive con su familia, ubicada en Villa Unión, en Carpintería, Pocito. Allí, la pequeña se sentó al lado de una estufa a leña y, de un momento a otro, se le prendió fuego la pollera y otras prendas que vestía. Cuando su familia quiso acordar, la nena estaba completamente envuelta en llamas.
En medio de la desesperación, sus padres intentaron apagarle el fuego con las manos, pero fue prácticamente imposible. Las llamas terminaron apagándose luego de que la mamá de la menor le arrojara baldes de agua fría encima. Sin embargo, algunas de las prendas quedaron adheridas al cuerpo de la pequeña, por lo que su papá tuvo que cortarlas con un cuchillo para quitársela del cuerpo.
En aquel momento Brisa fue trasladada al Servicio de Quemados del Hospital Marcial Quiroga, pero debido a su grave estado de salud fue derivada a la terapia del Hospital Guillermo Rawson.
Hoy, a diez días del accidente, la pequeña logró salir de Terapia Intensiva y volvió al Hospital Marcial Quiroga, dónde continuarán curándole las heridas.
Mientras tanto, su familia pide cadenas de oración para la pronta recuperación de la pequeña.