La recuperadora Don Mariano la fundó el padre de Omar García hace 40 años. Empezó con una chacarita hasta terminar convirtiendo ese humilde negocio familiar en una de las recuperadoras más importantes de la provincia. El 7 de mayo a las 19 un incendio destruyó el galpón central y dejó pérdidas superiores a los 10 millones de pesos para los propietarios. Mientras los 40 empleados de la empresa ayudaban a desmontar el tinglado quemado, García le dijo a Tiempo de San Juan que sabe que va a levantar cabeza gracias al trabajo.
El día después del incendio en la recuperadora Don Mariano: impactantes imágenes y la esperanza de renacer
"No voy a llorar fierros", dijo el hombre apesadumbrado. A pesar de la tristeza, aseguró estar aliviado de que el incendio en la planta pocitana no haya afectado a ninguna persona ni a las casas vecinas. La recuperadora Don Mariano venía trabajando porque se trata de un rubro exceptuado ya que procesa los residuos de supermercados, negocios de la alimentación y farmacias.
"Fue una noche trágica, una tragedia material, afortunadamente no hubo víctimas ni daños en los hogares linderos. Las jornadas de laburo que teníamos eran de 10 a 17. A las 17 guardamos las camionetas y nos retiramos. El incendio fue a las 19 y el sereno llega a las 22. Las pérdidas fueron totales, se quemaron tres autoelevadores, tres camionetas, una pala cargadora, el material, las cintas de residuos, todo", explicó García. Con las cámaras identificaron que las llamas empezaron en una camioneta. No hubo fallas en la red eléctrica, que era la duda que tenían.
El dueño dijo orgulloso que tienen 40 empleados y que todos están en libros, Aparte de todo el personal de la recuperadora, mucha gente humilde vive gracias al dinero que le paga la empresa cuando venden materiales recolectados como cartón, latas de aluminio, cobre, entre otros. "Una innumerable cantidad de gente vive de este negocio, hay mucha gente que no está pudiendo recibir ayuda del gobierno y que están intentando sobrevivir. Son los cartoneros, los cirujas, la recuperadora funciona como una especie de amortiguador social para ese tipo de gente. Viene mucha gente, llevamos años de crisis", indicó.
Omar conectó la situación vivida con las dificultades de la empresa en el 2009. Ese año tuvieron que despedir a 70 personas. "Les pagamos a todos. Dejamos a todo el personal más viejo, el que tenía menos oportunidades laborales. Nos costó mucho levantarnos. Tenemos ahora esta planta y el depósito, tuvimos que cerrar todas las sucursales. No voy a llorar fierros, los fierros son fierros, lo bueno de todo esto es que no hubo perdidas humanas, las pérdidas totales son mías, es nuestra responsabilidad ahora volver a levantarnos", reflexionó el empresario.