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jueves 2 de abril de 2026

Radiografía

Coronavirus en Argentina: cómo la pasan y qué opinan los sanjuaninos que viven en el país

En el día con más muertos por Covid-19 en el territorio nacional, los testimonios de sanjuaninos que viven en Córdoba, Tierra del Fuego, La Pampa, Jujuy, Mendoza y Buenos Aires, entre otras provincias. Las medidas que adoptaron para combatir el virus, el miedo y la incertidumbre en medio de la cuarentena.
Por Carla Acosta

Mientras San Juan se mantiene con un solo caso de coronavirus, en el resto del país el COVID-19 sigue haciendo estragos. Buenos Aires, Córdoba y Chaco son los distritos más golpeados por la enfermedad. Mientras que en Chubut, Formosa y Catamarca todavía no registran casos positivos. Tiempo de San Juan llevó a cabo un relevamiento con los sanjuaninos que viven fuera de la provincia, quienes te cuentan cómo viven y qué opinan de la pandemia que tiene en vilo a todos.

En la capital de Córdoba Leandro Villegas es uno de los tantos sanjuaninos y argentinos que no para. Integra una empresa de alimentos desde hace tres meses y como sale diariamente de su casa tuvo que implementar nuevas medidas para cuidar su higiene y la del resto. “Me manejo en auto para ir a la empresa. Cuando salgo uso mucho el alcohol en gel, tengo toda la ropa preparada e higienizada. La idea es cuidarnos entre todos”, destacó.

La provincia es la segunda con más pacientes infectados por coronavirus. El joven sanjuanino contó al respecto que la cifra tiene en vilo a los habitantes. “Hay mucho miedo, pero pensamos en positivo porque tenemos que cuidarnos. Yo tenía pensado visitar San juan en Semana Santa pero por esto se suspendió. Extraño pero es mejor que siga la cuarentena así tenemos menos casos e infectados", contó. 

 

A casi 1.500 kilómetros de San Juan, Viviana Guzmán transita la cuarentena en compañía de su esposo e hijo. Ellos viven en la ciudad de Trelew, Chubut, donde si bien no hay pacientes infectados, los habitantes continúan con el aislamiento obligatorio. “Se está manejando hasta el momento bien, con muchos controles. Se respeta mucho el distanciamiento social. Y hay muchos controles en la ruta que nos conecta con otras ciudades cercanas”, señaló.

La sanjuanina, radicada en el Sur desde hace 15 años, contó que hay nuevas medidas adoptadas en medio de la alerta sanitaria por el virus COVID-19. “Se puede salir a comprar alimentos o remedios según el número de documento. Lunes, miércoles y viernes terminación par y marte, jueves y sábado impar. Los domingos está todo está cerrado para desinfectar”, agregó.

Alejandro Iturrieta vive en Buenos Aires y por la pandemia decidió trasladar su oficina a su departamento. Es analista de sistemas y sólo sale del edificio para hacer las compras necesarias. “Aquí no hay mucho control, no se ven muchos patrulleros ni nada de eso. Los controles están en los ingresos a Capital y Provincia. Además se ve mucha gente en la calle. En los supermercados hay muchas personas, igual que en el transporte público”, expresó.

Su situación es quizás más caótica que la del resto. Junto con su esposa Débora vive en la provincia más afectada por el virus. “Antes iba al lavadero varias veces a la semana pero ahora no lo atienden. El personal del edificio tampoco está trabajando, entonces uno tiene que bajar y sacar la basura a la calle. Ahí se genera el contacto con los vecinos. Es complicado”, contó.

En Mendoza, donde ya hay 43 infectados y 4 muertos por coronavirus, una sanjuanina también atraviesa una situación de incertidumbre y preocupación. Julieta Guzzo estaba estudiando producción audiovisual cuando se desató la cuarentena. “Estoy bien por el momento. Estoy encerrada, cuidándome y haciendo todo desde la casa. Me preocupa cuánto tiempo va a durar esto y cómo vamos a retomar nuestras vidas y trabajo”, señaló.

La estudiante comentó que en la provincia hay controles rigurosos y la gente ya adoptó las medidas de prevención dispuestas por el Gobierno. “En la calle hay bastante gente en la mañana, pero todos con barbijo porque tienen miedo. Ahora desde el próximo lunes, justamente los barbijos serán obligatorios y habrá multas. Hay controles estrictos con los autos y circulación”, manifestó.

En La Rioja está Yanira (23), una estudiante de Medicina oriunda de Valle Fértil. Pese a que está a pocos kilómetros de su familia y lugar natal, su realidad es otra en la vecina provincia, donde ya confirmaron nueve casos positivos de coronavirus. “Aunque creía que la gente acá era más ´rebelde´, en el momento que se dispuso cuarentena obligatoria en su mayoría  todos nos quedamos encerrados. Hay miedo. Los positivos son por contacto del primer paciente, que es doctora. Por eso ir al hospital hoy no es la máxima garantía”, contó.

La joven contó que en la capital riojana los controles son súper rigurosos. El uso de barbijo es obligatorio para circular en la calle y los controles policiales están dispuestos cada 10 cuadras, además de las entradas y salidas de los barrios. “Las compras se hacen por día y número de DNI (los terminados en tal cifra tienen horario y día determinado). Algunos kioscos solo trabajan hasta las 20, el resto de la noche todos están encerrados. Con amigos tenemos un grupo de WhatsApp por si alguien le falta comida, sé de compañeros que han quedado varados sin ninguna ayuda”.

Ezequiel Sosa vive en Salta desde el 2014, trabaja en el Instituto Provincial de Salud de Salta y también es encargado en una fiambrería. En esa provincia hay 3 pacientes con coronavirus, 2 de ellos con el alta médica. Según contó, la mayoría de la gente respeta el aislamiento obligatorio y la Policía está constantemente controlando que las personas tengan el permiso de circulación.

Al centro de esa provincia no se puede acceder ya que está todo vallado: “Todos los negocios comerciales que no sean de alimentos, están cerrados. No hay movimiento y te puedo asegurar que la gente está respetando muy bien las medidas tomadas por el gobierno”, sostuvo. Además, agregó: “El Gobierno de Salta ha reaccionado tal cual lo pidió el Presidente, mandando a todas las fuerzas a la calle para controlar el aislamiento, otorgando licencias para quienes les correspondía y tratando de llevar todo adelante”.

En la provincia de Neuquén reside Claudia Macías, una caucetera que dejó San Juan en 1987. Con angustia e incertidumbre atraviesa la pandemia en la intimidad de su casa, en la ciudad de Plottier, a 15 kilómetros de la capital. “Acá la gente está respetando la cuarentena social preventiva y obligatoria, según las indicaciones nacionales y provinciales. Pero soy consciente que en los barrios más periféricos y marginales se complica. Para ello hay fuerte operativo policial y de Gendarmería controlando los permisos obligatorios para circular”, contó.

Claudia dijo que desde el 18 de marzo la sirena de los Bomberos se escucha en toda la ciudad. La misma sirve para indicar la prohibición de circulación para la gente que no tiene trabajos esenciales. “Los negocios, por ejemplo, atienden de 9 a 18.30 de lunes a sábado. El domingo está prohibido circular. Por suerte el ministerio de Salud y Gobierno provincial nos están cuidando muy bien”, agregó.

Abel Jesús Madueño vive desde hace más de un año en La Pampa, donde trabaja en una sucursal del Banco Santander. Allá, según contó a Tiempo de San Juan, los controles son permanentes, sobre todo en los ingresos a la provincia y sus localidades. "La gente por lo general tiene conciencia, no se ve mucha gente en las calles. Y si salís te piden documentación en las avenidas principales y cada barrio. Aquí hay mucha gente que integra los grupos de riesgos, ya que es una provincia por donde se mantiene el linaje de familia, abuelos, padres, hijos y nietos. Todos por lo general se quedan en sus casas”.

Resguardado con su familia, señaló que es el único que sale a la calle a hacer las compras y también por trabajo. Y que al llegar a su casa se cambia en la puerta y se viste con una muda nueva. Su esposa e hijos, mientras tanto, se la ingenian para hacer amena la cuarentena. “Los chicos tienen tareas vía web, juegos caseros y mucha lectura. Mi señora Mara armó una página en Facebook de lectura y música en vivo, donde participan de varias provincias aportando cada uno su granito de arena para pasar este momento especial y único que vive el mundo”, contó.

Nazarena Hidalgo tiene 20 años y desde hace tres meses vive en Entre Ríos, a donde se trasladó para estudiar Medicina en la Universidad Nacional. Apenas pudo cursar un par de semanas. Ahora por el aislamiento preventivo y obligatorio estudia online. “Desde hace dos años y medio tiene un campo virtual. No los agarró desprevenido esta pandemia, como he visto que pasó con la Universidad Nacional de San Juan”, señaló.

La joven está radicada en Concepción del Uruguay, donde no hay casos positivos y todavía no se cumple el aislamiento rigurosamente como en su provincia de origen. “Hay policías en la puerta de los supermercados, autos y camionetas diciendo ´señor, quédese en su casa por el bien de todos´. El comercio está cerrado, están todas las calles desoladas. En los bancos hay marcas en las veredas para mantener la distancia. Aun así no se tomaron tantas precauciones como en San Juan, y me sorprende mucho”, apuntó.

Gustavo Claros es caucetero y conoce de fondo cómo vive la pandemia en Jujuy, donde vive con su familia, y en Salta, donde trabaja en una mina. “La verdad es que las políticas y medidas son muy similares. En ambos lugares se vive la pandemia como en todo el país, resguardados. En Jujuy hay cinco casos, y se está conteniendo, hay confinamiento social, como en Salta. Ahora quieren habilitar el paso entre ambas provincias.”, apuntó.

El sociólogo sanjuanino tenía pensado viajar a San Juan, visitar a su hermano y madre. Por la cuarentena ahora no sabe cuándo lo hará. “Esperamos que se reactive todo para volver a tener una vida social. Extraño mucho a mi madre, espero ir en invierno”.

 

Georgina Staiger vive en Yerbabuena, provincia de Tucumán. Ella está haciendo cuarentena junto a su hija Julieta y, si bien en esa provincia hay 29 casos y 4 muertes, sostiene que le está teniendo más miedo al dengue que al coronavirus. Es que, en Tucumán hay más de 400 casos y también muertes por la enfermedad transmitida por el mosquito.

Esa provincia cuenta más de 3 mil detenidos por violar la cuarentena. “Hoy salí a hacer compras al supermercado y había mucha gente, aunque la mayoría andaba con guantes y barbijo”, indicó. Lo que sí, no puede ir hasta San Miguel sin permiso. Cuenta que los hospitales están preparados y que han puesto en reserva a varios médicos por si se desata lo peor.

En Tierra del Fuego, donde ya hay 81 personas con coronavirus, Carla Castro atraviesa la pandemia encerrada en su casa. Estudia online mientras que su compañero, Fabrizio Conti, otro sanjuanino, cumple horas de trabajo como médico en la Clínica Cemep. “Hay control bastante estricto, sólo se puede circular una persona por vehículo. En la calle la gente no circulaba hasta ayer (miércoles), que el día estuvo lindo y salieron a hacer las compras necesarias. También se registraron muchas subas en almacenes y quioscos”.

El miedo y la preocupación están siempre en ella y su pareja. No sólo por ellos sino por el resto de la sociedad. De hecho Carla integra organizaciones feministas ayuda y acompaña a mujeres que sufrieron violencia de género en plena cuarentena o están aisladas con su agresor. “Eso me ha tenido muy comunicada con compañeras de distintas partes del país para poder  articular protocolos y poder ayudar a quien lo necesite”, expresó.

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