Valle Grande

En cuarentena, refugiados y sin baño: así viven los abuelitos que fueron echados por su hija

Aurora y Daniel continúan en la vivienda de la que intentaron desalojarlos en diciembre de 2019. "Estamos esperando que el juez nos diga si nos quedamos o nos vamos", contó angustiada la mujer
viernes, 3 de abril de 2020 · 20:37

La situación poco cambió para los abuelitos que en diciembre del año pasado protagonizaron una situación insólita y triste en el Barrio Valle Grande. Aurora y Daniel fueron echados por su hija del pequeño departamentito que construyeron con mucho esfuerzo en el fondo de la vivienda de ella. Si bien la Justicia permitió que siguieran viendo en el lugar y hasta ordenó una prohibición de acercamiento para evitar que la mujer se les acerque, la pareja está refugiada por la cuarentena y sin baño.

“Estamos bien, pero preocupados por lo que pueda pasar. Cuando pase la feria por la pandemia me van a decir qué va a ocurrir. Nosotros queremos hacer la división, pero ella no quiere. También se molesta porque utilizamos el portón, pero lo pusimos nosotros y es nuestro único acceso a la calle”, contó Aurora a Tiempo de San Juan.

Los ancianos están encerrados en su casita por el aislamiento. Salen sólo al almacén y a la verdulería para comprar lo indispensable. Sobreviven con la mínima, dinero que también va destinado a pagar deudas. Por ejemplo después de que su hija les cortó el agua y prohibió el ingreso al baño empezaron a comprar materiales para armar su baño propio. Sin embargo la obra quedó paralizada por la cuarentena.

“En febrero y marzo nos llovimos enteros, y un vecino muy amable nos prestó la tarjeta para comprar la membrana del techo. Con el baño tenemos algo improvisado, un inodoro y cargamos agua caliente para bañarnos. Espero que esto pase pronto porque se viene el invierno”, señaló la mujer

Aurora explicó al borde del llanto que desde diciembre no volvió a tener contacto con su hija. Incluso en el verano le mandó un patrullero porque con su marido estaban metiendo a su fondo un poco de ripio que habían comprado para construir el baño. “No quiere que le ocupe nada. Así que estamos encerrados. Vivimos con intranquilidad e incertidumbre, angustiados por que no sé con qué nos va a salir después”. Y agregó que: “Nosotros nos vinimos acá porque ella nos dijo, gastamos todos nuestros ahorros y vendimos incluso nuestro auto para construir este departamento. Yo no me voy a llevar nada al cajón, quiero que esto se resuelva en paz. Yo nunca la quise embromar, todo se hizo a voluntad de ella”.  

Marcela Díaz, la otra protagonista del conflicto. 

El caso

El drama para la pareja de abuelos comenzó cuando su hija, quien se desempeña como enfermera, les pidió a sus padres que dejaran la casa que alquilaban sobre Calle 5 y se trasladaran al Valle Grande para que le hicieran compañía. Aurora y su esposo vendieron el auto y herramientas para construir un departamento en el fondo de la casa de Marcela.

Por razones que se desconocen, a las pocas semanas la mujer le pidió a sus padres que abandonaran su casa. Esto causó el enojo de un grupo de vecinos y la intervención de la Justicia, quien finalmente determinará si continúan o no en la vivienda. 

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