En el primer día de la cuarentena administrada en San Juan, uno de los rubros que volvió a funcionar tras la autorización del Gobierno fue el de las ópticas que abrieron sus puertas en el microcentro aunque con una atención al público restringida y con exigencias para los clientes.
Con receta en mano y extremo cuidado: así abrieron las ópticas sanjuaninas
Por turno y con receta en mano, quienes ingresan a los locales comerciales que reabrieron deben hacerlo cada dos personas y pueden permanecer una media hora como máximo. Al ingresar, los propietarios solicita que lo hagan con barbijo o tapaboca, que limpien sus manos con alcohol en gel dispuesto por el local, pues van a manipular diversos modelos de anteojos para quedarse con uno.
Entre las cuestiones más llamativas, se destaca la exigencia en la limpieza de la suela de los zapatos o zapatillas con un trapo especialmente seleccionado para ello, antes de entrar al lugar.
El personal del comercio, por su parte, cuenta con los elementos sanitarios obligatorios como guantes y barbijos o máscaras para realizar la atención al público debidamente.
En una de las ópticas de más renombre, una larga fila de personas se apostó en la puerta de ingreso, a la espera de su turno.