Con diferentes estaciones dispuestas en el stand de Minería, chicos y grandes juegan a ser científicos que descubren qué hay en las profundidsdes de las montañas sanjuaninas.
¿Quién dijo que la ciencia no es divertida?
Modelar con arcilla, mirar por los microscopios, analizar las rocas son algunas de las propuestas que tiene el espacio interactivo en el que la ciencia se vuelve divertida.
Los más curiosos son los más pequeños que no dudan en ponerse el guardapolvo y tomar la lupa para examinar las muestras, del mismo modo en que los chicos más grande se prenden al desafío de los juegos de mesa referidos a la minería.
"Con estas actividades, lo que buscamos es que la familia conozca la minería de otra manera y con otros sentidos como el auditivo. Acá tenemos los sonidos de la minería en un juego interactivo, por ejemplo", sostuvo una de las encargadas del puesto que fue invadido por visitantes desde bien temprano en la tercera jornada.