Insólito

Le trucharon la firma a la decana de Filosofía para designar un cargo: ordenan una auditoría

A través de un expediente trucho una docente de la Facultad de Filosofía recibió una designación importante. Pero los peritajes caligráficos confirmaron que la firma de las autoridades era falsa. Ahora comienza una rigurosa auditoria para detectar otros casos.
martes, 20 de agosto de 2019 · 11:34

Un escándalo judicial sacude a Universidad Nacional de San Juan  por supuestas firmas falsificadas que involucran  a la decana, la entonces secretaria académica y una docente de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes. La noticia fue publicada por Canal 13, donde se puso bajo sospecha la designación de una docente a la  máxima categoría prevista en la carrera universitaria. Hablamos de  la ex directora del Departamento de Historia, Lydia Edith Gómez, quien hace 3 años habría sido designada a un cargo por la firma falsificada de la actual decana Rosa Garbarino y la entonces secretaria académica, Myriam Arrábal.

Según afirmó la decana a Tiempo de San Juan “hace 3 años detectamos que hubo una designación a una docente con una firma y sellos que no eran los míos, por eso nosotros llamamos a un perito calígrafo para que hiciera una constatación, el perito nos dijo que la firma era falsa, y por eso a partir de ahí mandamos la firma a Legales y el señor Rector envió las pruebas a la Justicia Federal para analizarlas” sostuvo Garbarino y agregó que “a partir de ahí nosotros tuvimos que ponernos a disposición de la Justicia para que se aclaren los hechos”.

El asunto pasó del Rectorado al Juzgado Federal el 6 de diciembre de 2017 y quedó en manos de Leopoldo Rago Gallo para su investigación. A lo que también desde la casa de altos estudios decidieron realizar una auditoria extensa para afirmar o descartar este tipo de casos dentro de sede.

El expediente sospechado fue el 05-1761-S-16. Garbarino solicitó la realización de dos pericias caligráficas que fueron efectuadas por el perito calígrafo Mario Alfredo Cáliz. Ese análisis arrojó como resultado que las firmas no eran auténticas, que también habían sido adulterados los sellos institucionales y que todo ello se habría hecho para el nombramiento de la docente Gómez, como titular exclusiva de la cátedra Historia Argentina 3.

Una pericia caligráfica posterior realizada por Gendarmería, encargada por Rago Gallo, ratificó la falsificación de la firma de Garbarino pero la autenticidad de la rúbrica de Arrábal. Y descartó que hubiese intervenido en el documento bajo sospecha la docente Gómez. Por esta razón, la docente quedó sobreseída por el magistrado.

En sede judicial, Garbarino desconoció absolutamente la firma. Pero Arrábal en cambio dijo que ya no recordaba y no estaba en condiciones de afirmar o desconocer esa rúbrica atribuida a ella, debido al gran volumen de papeles que pasan por su escritorio a diario. 

Puertas adentro de la universidad, empezó a tejerse una versión que involucra el enfrentamiento político de Gómez con Garbarino y Arrábal, ya que la docente de Historia está abiertamente enfrentada en la interna de Filosofía con las autoridades. Ahora, con el sobreseimiento a su favor, Gómez tendría la posibilidad de reclamarle a la UNSJ un resarcimiento por haber dañado su buen nombre y honor.

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