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jueves 2 de abril de 2026

Bella vista

Siguiendo el eclipse hasta la Cordillera

El mejor punto de observación del fenómeno astronómico estaba en Iglesia y hasta ese punto se movieron turistas de todo el mundo y sanjuaninos. La ruta se copó de autos y personajes.
Por Redacción Tiempo de San Juan

 

El camino hasta Iglesia, usualmente tranquilo y copado de camiones, se convirtió en una fila interminable de autos y colectivos turísticos que iban en busca de la mejor imagen del eclipse. Avanzando en la misma dirección que el sol, el camino estaba lleno de personajes e historias únicas. El objetivo de todos: ver el primer eclipse en cientos de años que tiene como punto de observación estrella San Juan y en especial el pueblo de Bella Vista.

El viaje empezó por Ruta 40 y a media mañana todavía había una buena cantidad de vehículos que emprendían la marcha. La primera tanda salió incluso días antes y sobre todo durante la madrugada del martes. La presencia de policías en todo el camino obligaba a los conductores a "bajar la pata".

Los primeros kilómetros eran los más tranquilos y antes de toparse con El Colorado, en la curva de Talacasto, estaba una "parada obligada" para los más antojados. Se trataba del puesto de venta de salames y choripanes de Román Colombo. Este santaluceño agarró una carpa, el entrañable "chulengo" y justo donde un control policial controlaba la velocidad él aprovechaba para tentar con los salmones colgados y el olor a asado con jarilla recién cosechada.

El buen tiempo acompañó a los viajeros todo el trayecto y las nubes eran apenas una que otra franja caso invisible. El frío aflojó y apenas hubo que soportar viento fuerte en El Colorado. Nada que impidiera que en la cima del camino de alta montaña, en un mirador, se juntaran 5 o 6 autos a ver el paisaje. Sin dudas San Juan  tuvo mucho que ofrecer antes de que empezara el eclipse.

Entrando a Iglesia la ruta se convirtió por completo en una zona de observación. A cada tanto, en las lomas más altas, se podían ver grupos de turistas que decidían ignorar los puntos más populares y buscaban ver el eclipse en lugares apartados.

A 40km del ingreso a Bella Vista una veintena de estadounidenses e ingleses habían elegido un lugar solitario para ver el fenómeno. "Estamos lejos de los lugares más populares y podemos verlo más tranquilos" explicó un visitante que llegó desde Chicago. No era la primera vez del turista e inmediatamente recomendó disfrutar este evento "porque no es lo mismo verlo en fotos o vídeos, es algo impresionante". Sí era la primera vez que visitaban San Juan y la opinión era unanime: además de ser el mejor punto para ver el eclipse por la franja de oscuridad, el paisaje y la limpieza del cielo los había enamorado. Entendible, si se tenía en cuenta que la Cordillera estaba nevada y decidida a lucirse como marco perfecto. 

En rincón pro: locos por "la" foto del eclipse

Alejados del sector más popular, decenas de fotógrafos profesionales y amateurs se ubicaron para intentar tomar las mejores imágenes del eclipse.

Elvio, el Salteño del "más grande"

El el sector de astrónomos aficionados Elvio Alanís fue el más popular gracias a su telescopio reflector newtoniano. Eran tantos los curiosos que temprano se armó una fila para pedirle una "miradita" a este salteño aficionado de la astronomía.

Primero cuidarse del sol, para después mirarlo

La siesta iglesiana, minutos antes del eclipse, estuvo marcada por el calor y, por supuesto, el potente sol sanjuanino. Los que no llevaron sombrilla aprovecharon los pocos rincones de sombra al aire o las carpas de turismo para cuidarse.

Una oferta completa en el eclipse

Los negocios sanjuaninos no se quedaron afuera de la gran fiesta astronómica. Desde una carpa de artesanos a carritos con comida y bebida esperaban a los sanjuaninos en un punto usualmente despoblado de Bella Vista.

Un trío polaco al sol

Caminar por el punto de observación de Iglesia era sinónimo de escuchar varios idiomas diferentes en cada rincón. Tres turistas llegados desde Europa contaron a Tiempo que viajaron hace una semana a buenos aires y de ahí a San Juan, pasando por varias provincias, para vivir por primera vez un eclipse total de sol.

Además, una turista japonesa fue la estrella del escenario cuando subió a contar lo mucho que le gustó el Fernet argentino.

El rincón de la selfie

El cartel 3D fue el rey indiscutido de las fotos para los visitantes. El punto estaba en el ingreso al predio y mientras unos se fotografiaban el resto esperaba paciente su oportunidad de inmortalizar la previa del eclipse.

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