Muy verde e hípermoderno. Así, a las primeras de cambio, se puede describir el Museo de la Memoria Histórica, el emblemático edificio que está terminando de tomar forma en la esquina noreste del Parque de Mayo. Cuenta con lo último en construcción y, más allá de ser el destino del reconocido simulador de temblores, deslumbrará con un imponente jardín vertical que se distribuye en las caras de sus dos emergentes estructuras.
Museo de la Memoria Urbana: un gigante a punto de 'florecer'
A poco más de un año del comienzo, la obra se encuentra a un 80% de su ejecución total. La fisonomía reluce por su estilo arquitectónico, que amalgama con muy buen gusto hormigón, placas de yeso y vistosas espacios vidriados que atrapan cuando rayo de luz ande suelto por ahí.
El arquitecto Martín Quiroga, representante en el lugar de la empresa Perfil SRL, se mostró orgulloso del trabajo que están realizando para mostrar a los visitantes el afamado simulador como así también la voluminosa biblioteca que atesora incontables documentos al respecto.
Quiroga calcula que serán más de mil los metros cúbicos de hormigón que se utilizarán en total para dejar en pie este nuevo gigante en el pulmón verde más importante de la Provincia.
Asimismo, adelantó que el jardín vertical, que se extiende por 540 metros cuadrados, representará con más de 9.000 plantines de diferentes especies al Puente del Bicentenario y el Campanil -en el edificio donde estará la biblioteca- y al Teatro del Bicentenario -en el edificio que tendrá el simulador-.
Este jardín es posible gracias a un novedoso sistema que mezcla riego por goteo, conductos de recolección y dos alfombras, la primera que sirve para regar y una superficial en la que se deposita en bolsillos individuales cada plantín.
En el siguiente video podrás ver al detalle el desarrollo de la obra: