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Las Marie Kondo sanjuaninas

Natalia Adárvez y Martina Maurín tienen un amor en común con la japonesa más conocida del momento: los espacios ordenados y lindos. Pero además, estas dos sanjuaninas apuestan por más y dan consejos de cómo tener tu casa ideal, pero al estilo sanjuanino.
domingo, 03 de marzo de 2019 · 13:17

Si Marie Kondo, la japonesa famosa por su método de orden, da confianza de inmediato por su apariencia oriental y siempre pulcra, la mejor presentación para las "representantes" sanjuaninas del orden es la casa bellísima de una de ellas, Natalia Adárvez. La sanjuanina, decoradora y mamá de cuatro chicos, recibió a Tiempo de San Juan en su hogar de ensueño y, junto a la arquitecta Martina Maurín, nos contaron su propuesta inspirada en "La magia del orden", pero en versión sanjua. 

Distendidas, las profesionales y amigas relataron cuáles son los puntos que comparten con la japonesa, pero también algunas disidencias, porque no es lo mismo "ordenar un espacio oriental, que son chicos o una casa en San Juan, donde nuestra nuestra arquitectura e idiosioncrasia nos permiten espacios más grandes.  

 

 

El método de Natalia y Martina

Las protagonistas de esta nota trabajan hace tiempo en el orden y armado de los espacios, aunque la llegada del boom de Marie Kondo tras la serie en Netflix levantó las expectativas en todo el mundo y también en San Juan. Por eso, ahora la diseñadora y la arquitecta están empezando a reunir ideas juntas para trabajar como consultoras y crear un Instagram con sus consejos. 

Por suerte para los que sueñan con tener un hogar u oficina siempre ordenado, ellas ya tienen en claro cómo se puede aplicar esta locura "kondiana" a San Juan. 

Lo primero y principal, según explica Martina, es pensar el espacio de acuerdo a sus funciones y tener una idea de qué queremos en el lugar. La luz natural, un bien que los sanjuaninos pueden disfrutar casi de forma ilimitada, es el inicio de cualquier buen diseño. Luego de esto, saber qué va y desterrar todo aquello que no corresponde. "Si colocamos la bicicleta en el comedor la vida en el lugar va a ser mucho más difícil", explica la arquitecta. Por eso, el primer consejo es darle una ubicación a cada cosa. 

Natalia le da la derecha por completo a la japonesa en cuanto a sacar objetos del hogar. "Tener mucho y desordenado hace que las cosas se arruinen  y haya que reemplazarlas. Además, cuando todo está ordenado, sabemos qué tenemos y no compramos de más", asegura. Como crítica al estilo de Marie, asegura que no coincide con el método de doblado de la japonesa. "Eso tiene más que ver con el estilo oriental, donde no tienen mucho espacio y por eso necesitan doblarlo de esa manera. Además, hay telas que si las guardas así se marcan, como el algodón. En Estados Unidos no tienen ese problema porque usan más sintéticos, pero acá, con más espacio, no tiene sentido hacer ese 'librito", resume. 

Entonces, ¿Marie Kondo sí o no?

Las dos mujeres aseguran que tener un espacio ordenado cambia por completo la vida diaria. Al haber más espacio y menos caos, el día a día se vuelve fácil. Limpiar es menos complicado, no hay que buscar mil veces la misma cosa es un desgaste innecesario. Por lo que, si es más fácil empezar viendo la serie en Netflix, es un rotundo sí. Incluso, durante la entrevista, salió el tema del libro de la japonesa, que se volvió uno de los más comprados durante enero en las librerías, y otra vez hubo halagos para la gurú del orden. 

Lo que es un no rotundo, es atarse por completo al método. 

"No es fácil empezar a ordenar los espacios, lo importante es plantearse empezar un día con un espacio de la casa y terminarlo. Pero también puede haber pasos atrás", nos explica Natalia. Incluso Martina confesó claramente que no es una persona ordenada, pero de a poco, incluso antes de conocer el método de Marie, se decidió a poner cada cosa en su lugar. "Creo que no hay nadie que nazca con el deseo de ordenar, pero se puede aprender el hábito", concluyó. 

Incluso, ambas coinciden en que tomar la decisión de empezar tiene sus obstáculos. Es que para iniciar hay que desprenderse de muchas cosas, regalar o tirar y también hacer una inversión. "Hace falta gastar un poco, pero a la larga tener un espacio más ordenado y más bonito nos da la oportunidad de ahorrar, porque no compramos si no necesitamos y nos da satisfacción, porque una casa que no nos gusta termina también aislándonos". 

Con chicos, otro desafío

Para ilustrar un ejemplo de orden, Natalia mostró el área de juego de sus chicos. La habitación, impecable pero a la vez con claras señas de la presencia de los chicos, en un área fundamental de la casa. "No me gusta que por tener una casa ordenada sea una casa cerrada, acá vienen mis chicos y sus amigos siempre que quieren", explicó.

Para mantener las cosas como están su herramienta más preciada es una gran estantería con cajones, donde están los juguetes de los chicos. "Hay uno que es loco de los dinosaurios, así que tiene dos cajas sólo con muñecos de dinos. Así él si quiere jugar con ellos saca la caja y están todos ahí. Después lo vuelve a guardar", nos cuenta. 

Esto hace surgir la pregunta del millón, ¿cómo hacer que los niños ordenen? La "mamá ordenadora" la tiene clara: "están tan acostumbrados a tener sus cosas en sus lugares que para ellos es natural. Hay que decirles a veces que guarden, pero hasta para ellos es más cómo que todo siga así, porque incluso sus juguetes duran mucho más y lo saben". 

 

 

 

 

 

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