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jueves 2 de abril de 2026

Caso Valle Grande

Los abuelos desalojados contraatacan: presentan una denuncia penal y civil contra su hija

Aurora y Eduardo acusaron de violencia intrafamiliar a la enfermera. También van a fondo para recuperar la vivienda de la que dicen ser propietarios y fueron echados.
Por Redacción Tiempo de San Juan

La parejita de abuelos que fue echada de una vivienda del barrio Valle Grande resiste y contraataca. Después de un día de furia, con la protesta de los vecinos para evitar que los desalojen y la intervención de la policía, Aurora Pérez (67) decidió presentar una denuncia penal y civil contra su propia hija, una enfermera identificada como Marcela Díaz. Los ancianos no quieren abandonar el departamentito que construyeron en el fondo de la casa, a pesar de que les cortaron el agua e impidieron el ingreso al baño, y aseguraron que irán hasta las últimas consecuencias.

Según explicó la doctora Fabiana Salinas, quien este mismo jueves se puso a disposición de los damnificados, ya se radicó una denuncia penal en la Comisaría de la Mujer por amenazas y lesiones, por violencia intrafamiliar. Contó que para agilizar el caso, el juez Ramón Alberto Caballero del Primer Juzgado Correccional, las recibió en su despacho y prometió investigar lo más rápido posible, teniendo en cuenta que se acerca la feria judicial.

“Es posible que este viernes se resuelva la cautelar. La misma se basa en una perimetral, una prohibición de acercamiento de la hija y su esposo –de apellido Balmaceda-, quien también fue denunciado. Vamos a ver qué se resuelve y de cuántos metros se trata, porque ellos viven en una misma propiedad”, apuntó Salinas.


“Ella nos sacó de la casa en la que estábamos alquilando porque no quería vivir sola. Nos convenció y nos dijo que vendiéramos todo para construir un departamento. Y ahora nos corre". 

En la denuncia, la abuela señaló haber sido golpeada y gravemente insultada el miércoles en medio de una fuerte discusión con su hija, quien quedó demorada en la Comisaría 35º. Por esto, la letrada solicitó de inmediato una medida cautelar para evitar futuras agresiones, ya que la abuela afirmó que no quiere dejar el departamento que construyó con mucho esfuerzo en el mismo terreno donde vive su hija desde hace dos años.

En este sentido Díaz también afrontará una denuncia civil. Aurora sostuvo que la propiedad del barrio Valle Grande le fue adjudicada primero a ella y dijo tener documentos como pruebas. Pero como su hija, quien en 2018 era mamá soltera de dos chicos y atravesaba una situación complicada, decidió entregársela. Y para asegurarse como propietaria de la vivienda la enfermera le hizo firmar varios “papeles” a su madre.

“Este es un caso de indemnidad, es una sanción que prevé la ley a petición de la causante, que en este caso de Aurora. Se solicita, mediante esto, que se excluya los derechos que ella misma le transmitió a su hija. Se deben dar ciertos requisitos y los hay, como la falta de alimentos y atención por parte de su hija. También el sufrimiento contra su persona, su propiedad. Mediante la vía civil vamos a recuperar la vivienda, aunque va a llevar tiempo”, señaló Salinas.

Lo cierto es que no hay un desalojo formal. Aurora y Eduardo continúan viviendo en la casita que construyeron en el fondo del terreno, a pesar de que su hija insiste en que se vayan. Viven en una situación extrema. No tienen baño porque la mujer les impide ingresar al que compartía. No tienen agua porque se la cortó. Además los amenazó con dejarlos sin energía eléctrica, comentó la anciana. “Ellos no se quieren ir a pesar de que no tienen baño. Los vecinos los ayudan y asisten constantemente, pero necesitan apoyo de todas las instituciones”, cerró la letrada.

                                                                                                                                                              

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