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jueves 2 de abril de 2026

histórico

Ingentia Prima, el dino sanjuanino, entre los 5 hitos de la ciencia argentina

La ciencia argentina se apuntó cinco importantes hitos durante 2018. Entre ellos, el descubrimiento del primer dinosaurio gigante del mundo, que ocurrió en Baldes de Leyes.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El avance en la reproducción de caballos, la entrega de licencias para una cerveza 100 por ciento argentina, el hallazgo de los restos de un dinosaurio de más de 200 millones de años, el salto en materia de ingeniería genética y el aporte local en el informe mundial del cambio climático, son los hitos que la ciencia del país alcanzó en 2018, según destacaron hoy investigadores.

San Juan estuvo presente en el descubrimiento de Ingentia Prima, la nueva especie prehistórica descubierta en Baldes de Leyes. El hecho fue noticia nacional y mundial, ya que Nature dedicó una publicación completa al hallazgo de los paleontólogos sanjuaninos en Caucete. 

Ingentia prima, en latín la primera inmensa, es el primer registro de un dinosaurio gigante del periodo Triásico. En ella o él (aún no se determina el sexo) se han descubierto los primeros pasos hacia el gigantismo.

Se trata de un dinosaurio de unos 8 metros de largo y de casi 10 toneladas. Hasta el momento, los registros más antiguos del despegue hacia las tallas gigantes, propias de los saurópodos —cuadrúpedos gigantes de cola y cuello largo— se habían encontrado en rocas pertenecientes al periodo Jurásico, pero en rocas más antiguas; es decir, del Triásico, 30 millones de años antes de lo que se pensaba.

En el Triásico predominaban los dinosaurios pequeños y bípedos de no más de 7 u 8 kilogramos, especies del tamaño de un perro mediano. “En este periodo los dinosaurios gigantes no eran la forma dominante .Los dinosaurios siempre han despertado mucho nuestra imaginación y la mayoría de las personas piensa que todos los dinosaurios eran enormes, pues los hallazgos de este tipo llaman más la atención, pero no siempre fue el caso, por ejemplo, el dinosaurio más pequeño que se conoce es más pequeño que un gorrión”, explica Roberto Díaz Sibaja, paleontólogo y doctor en ciencias biológicas.

Este descubrimiento también nos muestra que la evolución puede tomar diferentes rutas, pero no todas pueden ser exitosas, ya que dinosaurios como Ingentia se extinguieron a principios del jurásico.

El resto de los hitos

"La edición génica, que llegó para quedarse, revolucionó la ingeniería genética e impactará en la investigación básica fundamentalmente y en la medicina experimental", dijo Marcelo Rubinstein, investigador superior del Conicet y director del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Genética y Biología Molecular "Dr. Héctor N. Torres". Se una una herramienta creada en el extranjero en 2012/13 (CRISPR-Cas9), muy útil en el trabajo experimental en ratones que permite que se pueda editar, corregir y alterar el genoma de cualquier célula de una manera fácil, rápida, barata y altamente precisa. Esta revolución abrió una puerta para la investigación básica y para nuevos tratamientos terapéuticos", indicó Rubinstein, quien sin embargo advirtió que el uso de esta tecnología para modificar genes de embriones humanos despertó alarma, y científicos de todo el mundo reaccionaron con gran preocupación".

Se espera que en 2019 "se establezca una normativa precisa acerca de los alcances y limitaciones de su uso, que deberían tener un acatamiento internacional", agregó. En tal sentido, el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, afirmó sobre la edición genética que, si bien promete "revolucionar" el mejoramiento genético de especies de interés agropecuario, "en cuanto a sus aplicaciones a seres humanos, existen distintas aproximaciones, algunas no ofrecen mayores recaudos, como la aplicación en tejidos en personas adultas, en tanto que todas aquellas que tienen que ver con la modificación en vida germinal están sujetas a un serio debate ético y pasarán varios años hasta ver alguna aplicación relevante". Pero el avance existe, es concreto, es real, dicen los científicos locales.

Un tercer hito de la ciencia argentina en 2018 fue el uso, por primera vez, de una técnica que permite la reproducción de equinos, incluso en yeguas con dificultades de fertilidad.

"Nuestro aporte fue lograr la fecundación asistida en caballos a través de la técnica que se usó por primera vez en humanos hace 25 años", contó Daniel Salamone, profesor de la Facultad de Agronomía de la UBA, e investigador principal del Conicet. Conocida con el nombre de Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI, según su sigla en inglés) "la técnica que hemos logrado aplicar en caballos va a revolucionar la reproducción de equinos de alto valor en el país", explicó el investigador. "Esta vez, los ratones (de experimentación) fueron los humanos porque se aplicó primero en estos, hace 25 años. Ahora podemos decir que hemos tenido todo un logro ya que la reproducción del equino era refractaria a todo tipo de técnica de fecundación asistida", concluyó.

Un cuarto hito fue el aporte en la elaboración del Sexto Informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), que permitió al Conicet convertirse en la segunda institución sudamericana que más científicos aporta a esa organización, sólo superado por la Universidad Federal de Río de Janeiro.

Por último, el quinto hito fue la entrega de licencias para la fabricación de una cerveza con levadura de Río Negro, una conquista en el camino de transferir conocimientos a los sectores productivos. Permitirá desarrollar las primeras cervezas 100 por ciento argentinas con identidad regional. El responsable es Diego Libkind, investigador del Conicet y de la Universidad Nacional del Comahue junto a expertos de Argentina, Portugal y Estados Unidos.

Fuente: Télam 

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