Por Natalia Caballero
Seis anécdotas de Navidad de laburantes sanjuaninos
Capturar el espíritu navideño en unas fiestas con caras largas. Ese fue el objetivo de esta cronista al salir a la calle a buscar historias, historias con las que vos te puedas sentir identificado, que te transporten a tu infancia o a aquellos momentos no tan lindos pero que te enseñaron algo o quizás no, pero te ayudaron a crecer. Fue así como encontré a seis trabajadores sanjuaninos: jubilados, amas de casa, vendedores ambulantes y de praliné. Te invito a conocerlas.
Las copas por los que ya no están
Silvana Quiroga
"Recuerdo la pasada Navidad porque mi mamá se pudo reunir con los diez hermanos que le quedaban. Hacía 40 años que no se juntaban todos, están todos en distintos lugares del país, hay uno que está en Comodoro Rivadavia. Se dio de casualidad la posibilidad de juntarse todos. A los dos meses mi mamá falleció. Es una mezcla de alegría y tristeza. Siento que hay una unión forzada para estas Fiestas, todos los meses debería ser Navidad para que las familias se junten. Yo que converso con la gente siento que hay mucha tristeza. Mucha gente no tiene ganas de festejar, lo hace porque es una tradición pero no lo siente. La espiritualidad está muy apagada en la gente".
Infacia con los abuelos
Luciana Strasnoy
"Recuerdo las navidades con mis abuelos, cuando armábamos el arbolito, el pesebre. Con mis hijos no le doy mucha bola, solo me sirve para vender. La gente está decaída, la poca plata que hay le alcanza solo para la comida. Antes con los bonos a los jubilados, a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, mal que mal había más movimiento. Ahora la alegría es para pocos".
Una Navidad en solitario
Eduardo Chire
"Hace 58 años estaba soltero y me fui a la Iglesia de Desamparados a pasar la Navidad solo. Estuve muchas horas, me dije a mi mismo que tenía que hacer algo para terminar con esa sensación de soledad. Esa noche me sentí triste. Yo soy de Jujuy pero vivo acá desde hace 60 años. Al otro año festejé Navidad con mi novia, que ahora es mi esposa. Ahora estoy acompañado, tengo dos hijos y cuatro nietos. Estoy contento porque nunca más estuve solo".
La luchadora incansable
Rosario Yacante
"Lo que importa es estar con la familia, con los hijos, con los nietos. La tristeza hay que dejarla atrás y pedir que la situación mejore. Estamos con el corazón en la boca porque no sabemos qué puede pasar en el país. Cuando era chica las navidades eran especiales, la pasaba con mis abuelos, la Navidad era la de antes. Yo tengo cuatro hijos, no tuve suerte con las parejas y toda la vida trabajé para mantenerlos. Trabajé en el campo, con el ajo y la cebolla, trabajé en hoteles, de empleada doméstica y ahora en este puesto de praliné. Siempre mantuve a mis hijos, me siento orgullosa de quienes son. Tuve un ranchito durante ocho años, se me cayó el techo de mi casa, se me cayó el pozo negro, se me cayó una pared y recién hace cuatro años tengo mi casita. Nunca tuve unas vacaciones, el gran gusto me lo di este año que cumplí 50. Mis hijos me pusieron un pasacalles, me llevaron un desayuno, tuve invitaciones, seguridad en la puerta y no tuve que hacer nada porque la comida era comprada. Fueron los 15 que no tuve".
El menemista
Pedro Aguilera
"Las mejores navidades las pasé cuando era presidente Carlos Saúl Menem. Con él tenía mucha plata para la Navidad y podía comprarles regalos a todos y también comprarme cosas yo. He hecho piruetas para comprar algo para las Fiestas. Ahora tengo dos hijas, con una paso una fiesta y con la otra Año Nuevo. Para Navidad voy a estrenar unas zapatillas que me compré en cuotas".
La felicidad de saber quién sos
Alejandra Ávila
"La mejor Navidad fue la pasada porque mis dos hijas hicieron la transición y festejaron siendo ellas (nacieron con un género distinto). Estaban felices y si los hijos están felices, uno está feliz. Recuerdo con mucho cariño las navidades que venía a festejar con mis abuelos a San Juan, me gustaba compartir esos momentos con ellos y era una verdadera fiesta para mí".