El Gobierno armó un gran operativo de seguridad para evitar problemas durante los festejos y una de las tareas fue el control de bolsos y mochilas antes del ingreso al Estadio Abierto. La policía revisó a todos los que ingresaban, tanto adolescentes como adultos y niños, para asegurarse que nadie ingresaba con alcohol al predio.
El público no ofreció resistencia y el control se dio con tranquilidad, casi media hora antes de que comenzaran los show musicales dentro de Estadio Abierto. Además, en el lugar ubicaron 4 puestos de hidratación, donde los jóvenes podían ir a buscar agua de forma gratuita y así evitar problemas de deshidratación.
En el Parque de Mayo, donde miles de chicos y familias completas pasaban la tarde, también había una gran cantidad de personal policial.