Personaje

La reina de los abuelos

Se llama Ana Linares, tiene 67 años y fue elegida Reina Provincial de la Tercera Edad. Nacida y criada en Angaco, la esbelta mujer trabajó en los negocios de su familia y crió cuatro hijos.
miércoles, 28 de octubre de 2015 · 07:33
Por Natalia Caballero
ncaballero@tiempodesanjuan.com

Una piel blanca de porcelana, uñas pintadas y ropa en perfecto composé. Así recibe a este equipo de prensa Ana Araceli Linares, una mujer de 67 años que se convirtió el jueves 15 de octubre en la Reina Provincial del Adulto Mayor. Ana nació en Angaco, conoció a su marido atendiendo una panadería familiar y pasó con él más de 40 años. Destacó el rol que cumplen los centros de jubilados en la vida de los mayores de 60 años y sueña con ser elegida Reina Nacional en Córdoba.

Hace cinco años Ana sufrió la muerte de su marido, Pablo Pedrol. Ambos supieron construir una vida juntos en Rawson. Tuvieron 4 hijos, 14 nietos y 2 bisnietos. Cuando Pablo murió, la mujer se sumergió en una profunda tristeza. Se enfermaba en forma constante, eran síntomas físicos pero de una inmensa pena. Un día su hijo la llevó al médico por una suba de presión. Al salir del doctor, le aconsejó a su madre que saliera adelante, que mejorara su vida. Decidió hacerle caso y dio el primer paso asistiendo una vez por semana al centro de jubilados "Tercera primavera”. 

En la organización realizan actividades solidarias, tejen para niños humildes y juntan alimentos no perecederos. Conoció a la ONG gracias a una hermana y desde hace un par de años no falta nunca a las reuniones semanales. Fue en ese centro de jubilados donde la eligieron reina de belleza por primera vez. Luego ganó el concurso departamental y finalmente el jueves pasado el reinado provincial.

Nunca se presentó en un concurso de belleza. "Mi papi era muy mezquino, no nos dejaba salir casi”, dijo entre risas Ana. Nació en Angaco, en el seno de una familia numerosa compuesta por 10 hermanos. De adolescente comenzó a trabajar en la panadería de su hermana. Allí conoció a su futuro marido. Era un proveedor de carne que pasaba por la panadería. El flechazo fue inmediato y se casaron al poco tiempo. 

Su vida la repartió entre los quehaceres domésticos y los negocios que tenía junto a su marido. Siempre le gustó la atención al público. Saludar a todos y tratar siempre bien a los clientes son las dos máximas que aplicó a lo largo de su actividad comercial. 

Si alguien describe a Ana, además de destacar su simpatía subrayan su coquetería. Antes de salir a la calle está arreglada de punta en blanco. Siempre está pintada y bien vestida.  "Mi hija más chica de tanto retarla porque no se arreglaba terminó siendo muy coqueta. Yo empecé a enseñarle que se arregle, que siempre esté maquillada y ahora es peor que yo”, contó. 

"Mi marido no me hubiera dejado, era muy celoso”, comentó entre risas la hermosa señora al consultarle sobre su postulación. "No iba preparada a la elección, no pensaba que iba a salir yo. Me fui con tres nietas, empezaron a decir votos míos. Todo el público que estaba ahí me apoyó, no llevé barra, ni nada”, añadió sobre la elección, en la que salió elegida Reina. 

Desde que ganó el cetro, está muy entusiasmada con representar a San Juan en Córdoba. Viajará junto a una delegación del Adulto Mayor, área dependiente del ministerio de Desarrollo Humano. Durante su reinado buscará que les reconozcan derechos a los adultos mayores y también espera conseguir los fondos para terminar de construir un salón de usos múltiples que se está edificando en el centro de jubilados. 

La rutina de Ana arranca temprano. Todos los días limpia, prepara la comida para la familia, recibe a los nietos de la escuela. Sí o sí se hace un tiempito en la tarde para ver la novela ¿Qué culpa tiene Fatmagul?, que televisan por la pantalla de Telefe. 

Una vida simple, consagrada a darles la mejor crianza posible a sus hijos. Ana lo logró. Cumplió con las metas que se puso en su vida y espera poder seguir cumpliendo objetivos, ahora sueños más colectivos, que incluyen a hombres y mujeres de su generación que no siempre son escuchados. 

Mientras Ana repasa su vida, sus nietas la miran con orgullo. Ellas estuvieron presentes cuando la eligieron reina de los abuelos, título que puertas adentro de su casa ya se lo tiene ganado. 

Consejos de belleza
-Después de levantarse, lavarse la cara con agua y ponerse una crema humectante.
-Maquillarse siempre, pero no con bases. Sombra y buen lápiz labial, los mejores aliados de la mujer.
-"Nadie se conoce mejor que uno, yo hago todo yo, me maquillo, me peino, todo”, indicó. 
-Sonreír, saludar y estar de buen humor. "La belleza es también de ser educada”, remató Ana. 

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