Nina Galván es la figura del programa de tevé que marcó un récord como el de mayor continuidad en el Interior del país, dueña de una historia mediática de 46 años y actual conductora de “A media mañana”. Hoy dice que se va. “Ya dije que este año y nada más, no puedo seguir con mi vista, me retiro de la tele, de todo. Muchas veces dije ‘me retiro’, pero creo que hay edades que hay que respetar. Voy a cumplir 75 y ya tengo edad de quedarme”, confiesa. “Tengo idea de que ya queda poco, yo estoy convencida de que uno pone el final y dice ‘hasta aquí llego’”, agrega en tono intimista.
La despedida de Nina
En la sangre lleva un particular origen: caucetera de nacimiento e hija de libaneses. Se crió entre maniquíes e hilvanes, en el taller de costura en Santa Lucía donde su mamá, EvelineFarrán, confeccionaba vestidos de novia. “A mí me encantaba la moda, a los 12 años le compraba las telas en el centro porque ella odiaba venir, y yo diseñaba de intrusa”.
Aunque fue bautizada como Nina BernadetteLavaqué en honor a una novia que había tenido su padre y a la santa francesa, todos la conocen como Nina Galván: “Él quería que llevara su apellido”, dice sobre su esposo.
La de Nina fue una historia de novela. Un amor por correspondencia con José Galván. “Pepe era amigo de mis hermanos, él me miraba siempre. Él me escribió una carta de amor cuando yo tenía 10 años y él 14. Yo le dije que cuando yo tuviera 15 años le iba a contestar. Cuando se fue a la Escuela Naval me di cuenta de que lo extrañaba. Del ‘55 al ’60 fue un largo noviazgo por correspondencia y mis padres no querían saber nada con que saliera con un marino, entonces yo le escribía a escondidas con ayuda de mi suegra”, rememora.
En octubre 1960 se casó en María Auxiliadora y la fiesta fue en el Sirio Libanés: “Vino el padre Carrone que era el asesor espiritual de mi marido y sus amigos de la Acción Católica. Se vino en moto desde 400 kilómetros en Mendoza”, recuerda. Nina lució un vestido que le hizo su madre decorado con una insignia de la Acción Católica de colegios secundarios que ella presidía.
A poco de casarse se fue con su primer hijo recién nacido a vivir a Buenos Aires. Ya se había recibido de maestra, como su hermana menor. Nina se pasaba largas temporadas sin su marido, quien navegaba por todo el mundo. “Vivíamos en un departamento muy austero, nos juntábamos con otros matrimonios pero poco. Las mujeres de otros marinos estaban contentas cuando se iban y a mí me atormentaba estar sola”, reflexiona.
“Mi marido era muy milico, machista, celoso, no era sociable. Yo le decía ‘el guardián’. Estaba siempre a mi lado”, confiesa. Pese al carácter de su esposo, con quien tuvo 4 hijos, Nina rompió estándares en su rol público, como conductora de televisión y como funcionaria de Gobierno. Y se apoyaba en él, que llegó a capitán de la marina mercante y fue su socio en la actividad mediática.
De regreso a su provincia, Nina estaba un día de 1967 en el Emporio Económico, de donde era clienta, y se le acercó el gerente a pedirle ayuda con la descripción de unas prendas para una publicidad. “Al otro día me llamaron del Canal 8 para que escribiera avisos comerciales”, cuenta. En Buenos Aires, para hacer algo, había estudiado una licenciatura en Relaciones Humanas y luego se perfeccionó como locutora.
“El 14 de abril de 1968 empecé Femenina. Me decían que daba mi perfil para hacer un programa para la mujer, yo de televisión no sabía nada pero empecé despacito”. En ese entonces había en San Juan un programa para la mujer, “Para nosotras”, conducido por la mendocina Mimí Tuler, que venía una vez por semana a grabar. Femenina era todo un desafío como programa diario. “Osvaldo Neira, de Canal 8, nos enseñó todo a Pepe y a mí”, recuerda Nina. El matrimonio Galván armó la productora Publintel con la que produjeron el programa desde 1968 hasta mediados de los ’90, además de otros productos en los ‘70 como “España y su gente”, “Resumen ilustrado” y “La Rueda” que ofició de lanzamiento para Marcela Podda.
“He hecho televisión durante 46 años. Femenina, con 28 años al aire, marcó un récord en la televisión argentina como programa con mayor continuidad en el Interior”, dice orgullosa sobre la emisión que salió en Canal 8 (diariamente) y en la señal de cable TVO (una vez por semana). El programa Femenina saltó a la radio, excediendo los temas de la mujer, pasando por radios como Sarmiento y Colón, con el mismo éxito que en la pantalla chica, lo que le valió varios premios Santa Clara.
De la moda al bunker
En los ’90 Nina se sumergió en la política. Ella estaba como jefa de Prensa de Radio Sarmiento cuando Jorge Escobar la tentó: “Si gano, te vas conmigo de vocera”. Y así fue. Por entonces ella hacía también un programa en el canal nacional Cablevisión, llamado “Con franqueza”, donde entrevistaba a políticos como Fernando de la Rúa.
Con el gobernador Escobar fue asesora, directora de Prensa y encargada de Relaciones Internacionales. En este último cargo encaró varias misiones empresariales fuera del país y motorizó la creación de la Casa de San Juan en Miami, que se desactivó tras terminar la gestión escobarista. “Cuando vino el juicio político a Escobar, Juan Carlos Rojas me pidió que me quedara pero yo me vine a mi casa. Nunca lo vi sincero. Cuando la Corte le restituyó el cargo a Escobar, volví. Mi marido puso el grito en el cielo”, dice.
En 1999, Pepe Galván se enfermó. Y en el 2000, tras 40 años de casada, había quedado viuda y sin trabajar, por eso la vuelta a la radio fue un bálsamo.
En 2003 la llamó José Luis Gioja para ponerla al frente del Auditorio. Estuvo hasta enero de 2006: “Un día iba bajando las escaleras y un mocoso venía con un papel en la mano. Me dijo ‘es su renuncia, el ministro quiere que se vaya’. Yo lo firmé en la escalera y le dije ‘digale al ministro que a mí me nombró el Gobernador, pero acá tiene la renuncia’. Y al otro día fui y busqué mis cosas”, cuenta.
El mes próximo va a cumplir 3 años en tevé en lo que fue su regreso a la pantalla chica tras más de 20 años de ausencia en Canal 8. “Nunca se me había ocurrido hacer televisión de mañana, nunca me imaginé el rebote que iba a tener el programa”, analiza, al tiempo que afirma que se retira a fines de 2013. “No sé qué voy a hacer”, dice sobre cómo imagina su futuro fuera de los canales y radios. Por lo pronto, planea dedicarles más tiempo a sus 9 nietos.