Expedientes expropiaciones

Las amistades en Tribunales dejan sin fiscales a la megacausa: ya se bajaron dos

Las amistades en Tribunales dejan sin fiscales a la megacausa: ya se bajaron dos Daniel Guillén y Fabricio Médici se apartaron de la investigación argumentando tener vínculos con alguno de los involucrados. Esta semana se confirmó la presunción: será difícil encontrar fiscales y jueces que avancen en las investigaciones contra los magistrados que empiezan a caer bajo la lupa de este escándalo. Por Sebastián Saharrea.
sábado, 7 de julio de 2012 · 10:57

Por Sebastián Saharrea.

El primero fue Daniel Guillén, el encargado de la causa hasta que cayó la ampliación de denuncia en la que quedó involucrada una jueza y se inhibió argumentando amistad con ella y otro ex magistrado señalado. Quedó entonces el expediente en manos del fiscal que le seguía en el orden, pero éste, Fabricio Médici, también se inhibirá porque admitió ser amigo del principal sospechado en esta investigación, el abogado Santiago Graffigna. ¿Podrá encontrar la investigación por el escándalo más importante de los últimos tiempos un fiscal decidido a llevarla adelante que no se proclame amigo de nadie?
No es una pregunta menor. Porque la cadena de inhibiciones que ya se produjo pudo hasta haber sido advertida a la distancia, como lo hizo esta misma columna hace apenas una semana. Allí, se adelantó que el fiscal Guillén podría apartarse de la investigación y que ese mismo camino podría ser seguido por otros miembros del Ministerio Público con una causa que quema. Dicho y hecho.
La mega-causa por el escándalo de las expropiaciones corre por el camino de lo que ocurrió con el caso Recio, la investigación al secretario de la Corte de Justicia por fraguar los exámenes de ingreso a Tribunales que ningún juez quiso investigar, argumentando amistad con él. Hasta que el máximo tribunal le ordenó hacerlo a un magistrado y la causa quedó en la nada.
La cuestión radica en el encuadre del término de amistad que realizan los involucrados para determinar si los alcanza la orden legal de apartarse en caso que mediara “amistad o enemistad manifiesta” o “violencia moral”. ¿Pero cuándo puede establecerse si existe amistad, cuál es la medida? Especialmente en un ámbito como el palacio de Tribunales sanjuanino, donde jueces, fiscales y abogados caminan todos los días los mismos pasillos, comparten los mismos cafés o las mismas citas sociales.
Suele ocurrir que ese encuadre legal de amistad termina siendo ajustado de acuerdo a la relevancia de las causas, como el citado de Recio. Y en la mega-causa de expropiaciones, la investigación empieza a poner el foco en la conducta de los magistrados: lo hizo desde la semana pasada, cuando la ampliación de denuncia presentada por la querella hizo durísimas acusaciones a una jueza civil por su conducta en un expediente de Cuesta del Viento que está bajo investigación por los altísimos precios que se pagaron.
Por eso había expectativa para conocer a qué ritmo avanzaría la investigación a ese nivel. Y esta semana, se produjo el apartamiento del fiscal original de la causa, Daniel Guillén, quien se excusó de intervenir por escrito ante la jueza María Inés Rosellot, que instruye la megacausa, argumentando ser amigo de la jueza del primer Juzgado Civil, Rosalba Marún de Sobelvio, y del ex camarista Moisés Moya.
¿De dónde proviene esa amistad? Dijo que Marún fue quien lo convocó a formar parte del Colegio de Magistrados, que juntos integraron la comisión revisora de cuentas de ese organismo y que ese rol les redundó en una vida social en conjunto.
Marún está acusada por la denuncia de haber incurrido en un caso de Forum Shopping, que es cuando un denunciante selecciona un juzgado afín mediante alguna maniobra. Según la denuncia, Marún concentró en su juzgado tres expedientes distintos, tramitados en tres juzgados distintos, por tres fracciones del mismo terreno expropiadas en Cuesta del Viento. La querella dice que la jueza ordenó pagar las tres fracciones, cuando le correspondía sólo una. El abogado interviniente era Santiago Graffigna.
Guillén también dijo ser amigo de Moya, un ex camarista que fue uno de los primeros en acogerse al retiro con el nuevo sistema del 82%. Está señalado por su relación con Graffigna y por no haberse apartado cuando le tocó fallar en las causas que lo involucraban. Guillén dijo que es amigo de dos de los hijos de Moya y que jugó al fútbol en su casa de Santa Lucía.
El jueves, la jueza Rosellot aceptó la inhibición de Guillén y la causa quedó en manos del fiscal Fabricio Médici, quien también adelantó que presentará su inhibición porque dice que es amigo de Santiago Graffigna, con quien compartió estudios en Córdoba.
Ahora quedó la causa en manos del fiscal Carlos Rodríguez, el último fiscal en ser designado. Aún no se sabe si aceptará la investigación o también se inhibirá por algún tipo de relación con los sospechados de la megacausa en la que se investiga si hubo una organización para saquear al Estado.


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