Empresarios: Ignacio Krebs

“Mi objetivo es dar valor agregado”

Un joven abogado decidió incursionar en el mercado de los productos regionales para sumar valor a la producción de la finca familiar. Los productos Ilinca se ganaron un espacio importante en sólo tres años; la proyección es llegar a todo el país y al exterior. Por Viviana Pastor.
miércoles, 6 de junio de 2012 · 08:15

Por Viviana Pastor
vivipastor@tiempodesanjuan.com

Ilinca es una marca de productos regionales que en sólo tres años en los escaparates logró un lugar entre los consumidores. Aceite de oliva, aceto balsámico, pasas, almendras, pistacho, nueces, aceitunas de mesa y tomates desecados son sus principales productos, a los que en pocos días se sumarán las pasas y almendras con baño de chocolate. Y si bien la idea inicial era sacar al mercado la producción propia de la finca que la familia Krebs Vega tiene en Marquesado, pronto se sumaron productos de terceros bajo la marca.

“Yo soy abogado y trabajaba con mi padre en su oficina, pero tenía muchas ganas de incursionar en lo empresarial. Teníamos la producción de una finca familiar y vi la oportunidad de emprender algo para sumarle valor a los productos, así nació Ilinca que es el nombre de mi abuela materna, hija de yugoslavos”, contó Ignacio Krebs, al frente de este emprendimiento,
Con 25 años, Ignacio empezó a trabajar en la finca de 13 hectáreas que habían administrado sus abuelos.  Un año después se sumó su hermana Victoria, licenciada en Comercio Exterior, y empezaron a comprar producción de parientes y amigos para sumar volumen.

“Siempre con la idea de dar una selección de los mejores frutos secos de San Juan que muchas veces se venden a granel, se envasan en Buenos Aires y nadie se entera que son de San Juan, por eso darle el valor agregado acá es la meta de la empresa”, repitió. Además, el aceite de oliva que ofrece la firma se procesa con dos métodos muy diferentes: uno artesanal, como se hacía antes prensando la aceituna; y otro con el método centrifugado que es el sistema de las fábricas  modernas. El aceto balsámico se elabora junto con un amigo de la familia.

Con la ayuda del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico, Ilinca logró participar de varias ferias en el país y eso ayudó a posicionarse en el mercado de los aceites y frutos secos. Este contacto con los consumidores les permitió medir su producto con los del resto del país.   “Estamos muy bien en relación  a otras provincias y estamos muy bien incluso a nivel internacional porque la calidad de los productos sanjuaninos es excelente”, destacó.

La finca tiene 3 nuevas hectáreas plantadas con granadas, que el año que viene se sumarán a un nuevo producto de la firma.

Ignacio hizo un post grado en Turismo Rural y eso le sirvió para acomodar la infraestructura de la propiedad para recibir al turismo, allí puede mostrar el galpón de empaque y una sala donde se exponen no sólo los productos de la firma sino también varios regionales de otras marcas y los vinos de la zona.

Con una magnífica vista de la sierra de Zonda al final de los viñedos, Ignacio proyecta construir en este lugar un comedor para realizar almuerzos regionales, donde se pueda degustar un pan casero con aceite de oliva y jamón crudo, o también comer unas ricas empanadas horneadas en horno de barro.

Las dificultades

Los inicios de Ilinca, en el 2009, fueron difíciles. Aunque el aceite se elaboraba en una fábrica de terceros, a la producción primaria había que sumarle tecnología para poder crecer, por eso Ignacio logró un fondo del programa San Juan Emprende, del Gobierno Provincial, con el que compró una envasadora de aceite de oliva. Ese crédito que le dio la Provincia lo devolvió con productos a una institución, en su caso el beneficiado fue el Neuropsiquiátrico.

“Los  comienzos fueron muy duros, y considero que aún estamos empezando, yo sigo aprendiendo y si bien la empresa camina y los resultados son buenos, considero que queda muchísimo por crecer”, aseguró el joven empresario.

“Yo salía a vender cajita por cajita en los comercios cercanos o conocidos y ahora nos manejamos con clientes a nivel país y podemos enviar una carga para una gran empresa y, si bien no son volúmenes grandes, para nosotros representa un crecimiento importante en muy poco tiempo y lo valoramos mucho; nos sentimos satisfechos con este crecimiento”, apuntó Krebs.

Los productos Ilinca ya llegaron a Buenos Aires, Rosario, Córdoba, San Luis, Mendoza, y el desafío es llegar a todo el territorio nacional y después poder exportar. Pero uno de los principales desafíos es la logística, ya que las empresas chicas muchas veces no logran llenar un camión y sacar la producción se traduce en un costo muy alto que a veces no conviene afrontar. Para dar solución a este y otros problemas de las pymes del rubro, se está organizando un grupo con la idea de formar una cámara.

“El desafío a corto plazo es poder llegar y tener presencia en todo el país y que sea una marca  referente en agroalimentos finos, en aceite de oliva y desecados. El tema gourmet a nosotros nos cabe. Muchos dicen que lo gourmet no puede generar volumen; nosotros apuntamos a generar la mejor calidad y eso nos acercaría a lo gourmet, pero la idea nuestra es generar y mover grandes volúmenes de comercialización y poder llegar a exportar en algún momento”, dijo Krebs.

Para la empresa el crecimiento no sólo se focaliza en generar más volumen, sino en que éste repercuta en dar más trabajo a la gente.

Otra de las dificultades con las que debe lidiar el empresario es la fluctuación del dólar. “No se puede proyectar, hacer un plan de negocios para el exterior, que es lo que deberíamos estar haciendo en papeles al menos, porque cambia el tema cambiario y se cae todo lo que proyectaste”, dijo.

También hay escollos para el acceso al crédito, sobre todo para las empresas chicas sin antecedentes crediticios y bancarios. “El problema de los nuevos emprendimientos es generar antecedentes como para acceder al crédito ya que el crédito es lo que posibilita poder duplicar la escala o cuadruplicarla. Si estás limitado con el capital cuesta muchísimo acceder a clientes grandes. Nosotros estamos intentando acceder a grandes clientes como cadenas de supermercados, pero sin crédito no tenemos volumen suficiente, además los grandes compradores se manejan muy diferidos en el pago y eso te puede ahogar y hasta fundir la empresa”, señaló Krebs.

Raíces empresarias

Los abuelos maternos, Vega Lecich, compraron la finca de 13 hectáreas en Marquesado hace más de 40 años y se dedicaron sólo a la producción primaria, vendían las uvas y aceitunas.
Los hijos siguieron distintos caminos como profesionales y sólo un hijo siguió como productor.
Los padres de Ignacio son abogados, Stella Maris Vega Lecich y Juan Carlos Guillermo Krebs, quien fue rector de la Universidad Católica de Cuyo. Pero a Ignacio le gustaba la producción y la posibilidad de convertirse en empresario. Confesó que actualmente es muy poco lo que le dedica a la abogacía. “Dejé todo por este emprendimiento, la actividad de los abogados es muy hostil. El otro día recibí un contingente de señoras del Litoral que hacían turismo social, les hicimos degustar los productos, pasearon por la finca y nos felicitaban, nos abrazaban y nos alentaban. Yo pensaba: vengo de una actividad en la cual estás en choque permanente, donde hasta tu cliente desconfía de vos, para pasar a un rubro en el que la gente nos abraza y se saca fotos con nosotros, ¡esto es calidad de vida!. Cuesta mucho arrancar pero vale la pena”, confesó Ignacio.

Sobre San Juan

“San Juan está muy bien en este segmento de los agroalimentos y somos muy competitivos a nivel internacional. Respecto a otras provincias estamos pasando una buena situación económica y eso repercute en el consumo de la gente, lo que nos permitió ciertos volúmenes y que la gente responda”.

Nuevo grupo

Ilinca y las firmas De la Presilla, Huertas de Cuyo, Finca San Quintí y Pisté, están organizándose para conformar una nueva cámara de empresarios de frutas secas, aceite de oliva y regionales, para consolidar el sector y poder buscar soluciones en conjunto a sus problemas, como el del costo del transporte.

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