mikaela recargada

“No soy corista ni stripper, yo soy cantante”

La cantante volvió a San Juan después de vivir una experiencia que traspasó todos los límites que ella esperaba. Sonriente, carismática y llena de energía, y con nuevo look (ahora está rubia), la artista demuestra que todavía puede reinventarse para su público.
miércoles, 27 de junio de 2012 · 09:20

Con una sonrisa de oreja a oreja,  Mikaela comenta  que anhelaba volver a su querido San Juan, “laboralmente estoy súper bien acá. Si tengo que hacer un balance del viaje fue muy positivo y ha llenado mis expectativas por demás”.
La sensual joven decidió viajar a México de forma repentina, a finales del 2011. Según dice,  se encontraba en un limbo que intercalaba el cansancio físico y mental con la frustración de la ruptura con su pareja.  Ella no tenía nada que perder, es por eso que se contactó con amistades que tiene allí y decidió emprender el viaje sola hacia un país desconocido.
“Acá tenía mucho trabajo, estaba presentándome seguido en todos lados, es por eso que me dije ‘está bueno darle un respiro a la gente y tomarme un tiempo para mí’. Pareciera que todo el universo conspiró para que yo fuera a México, es por ello saqué el pasaporte exprés, llamé a mis contactos y les dije ‘allá voy’ ¡Y allá me fui!”, comenta entre risas Mikaela.
La decisión de “cuánto tiempo iba a estar en ese país” fue muy difícil. En un primer momento,  sacó un pasaje de 3 meses, pero decidió bajarlo a 2 (porque no se encontraba convencida de su comodidad en aquel lugar). Lo anecdótico es que terminó viviendo 5 meses en México, con proyecciones de permanecer más tiempo ahí.
La “extrañitis” fue uno de los detonantes para el regreso de la cantante a Cuyo,  aunque también existió otro muy importante: “estaba llena de trabajo, actuaba miércoles, jueves, viernes  y sábados; acá yo canto una hora y listo, en México las presentaciones son de  5 horas, que se divide en turnos. Hay un mínimo de 4 turnos de 45 minutos con intervalos de 15 minutos para descansar”.
Otra dificultad que ella veía en México era la vestimenta que debía usar, “yo canto descalza, si no aguanto el calzado me lo saco y si me quiero presentar con ropa grande lo hago, allá no es así, te obligaban a mostrar mucho tu cuerpo”.
Llegó hasta tal punto la exigencia física que atravesó la cantante que se vio con una pérdida de identidad. “Me arruinaba la garganta el cantar tantas horas por día, ningún cantante está preparado para ese cambio brusco. No quería ser como otras cantantes que dejaban de cantar para cuidar su voz o bajar mi nivel hasta ser mediocres. No soy corista ni stríper,  yo soy cantante; el cantar despacito para cuidarme la garganta conmigo no va y no quería perder mi esencia”.
Exceptuando esas contradicciones,  la artista tiene muy buenos recuerdos del país azteca. Regresó a su tierra, lo hizo con orgullo y alegría, porque logró vencer profecías en las que ella salía como una de tantas latinas que fueron a probar suerte y quedaron en el olvido.
Y aquí está, una mujer que fue a buscar su verdadero yo en tierras desconocidas, comprobó que la fuerza de su personalidad no se encontraba solamente arriba del escenario, sino que la acompaña día a día; sólo le había faltado el instinto de aventura para reafirmarlo. O simplemente como ella lo define “un viaje de reencuentro, para saber donde estaba yo y mi alma”.

¿Y el fucsia?
Momento de recambios para la artista, si Mikaela quería reinventarse  debía hacerlo con estilo. “Me lo cambié (ahora está rubia) el mismo día que pise San Juan (el lunes a la noche).  Fue después de 10 años encadenada y presa del fucsia. Reconozco que tuve otros estilos en el pelo, lo llegué a teñir de violeta, azul, negro azabache y platinado bien cortito. Además usé rastas, me he rapado la nuca. Sé que ese color de pelo me recontra identifica, capaz que más adelante me lo vuelva a poner fucsia pero hay que cambiar de vez en cuando” concluyó la cantante.

Nuevo CD
Mikaela espera finalizar con su segundo CD a comienzos del 2013, en el disco piensa incluir temas que reflejen la realidad vivida por las mujeres, con algún que otro palo de por medio. Probablemente aumente su repertorio feminista, dadas las experiencias que vivió en los últimos tiempos.

Viaje
En su estadía por México,  la artista visitó lugares como: las pirámides de Chichen Itza, Playa del Carmen, Cancún y varias playas del Pacífico.


Comentarios